martes, 31 de julio de 2012

Los sonidos ante el espejo







Los sonidos ante el espejo


Rejoice!
Laia Falcón, soprano
Ángel Luis Castaño, acordeón
David del Puerto, guitarra eléctrica
Música de David del Puerto
San Juan de los Caballeros

Luis Hidalgo Martín

            La música contemporánea, aquella que surge de nuestras inquietudes intelectuales, la que mejor puede definir nuestro momento estético y, en definitiva, aquella que simplemente nos pone ante el espejo y nos encara con las dudas y certezas de esta sociedad global, está muy escasamente presente en nuestra vida cultural. Como si viviésemos en una burbuja de hedonismo en la que sólo las bellezas del pasado, perfectamente digeridas, ya explicadas y aceptadas, pudiesen ser causa de placer y belleza, la mayoría de los ciclos de conciertos no programan obras que, como mucho, no sean anteriores a los años cuarenta de la pasada centuria, condenando al gueto de los ciclos especializados cualquier composición posterior. La Semana de Música de Cámara no es ajena a este comportamiento y sólo de vez en cuando ha podido escucharse, prácticamente como relleno de programa, alguna obra más encuadrada en el siglo XX que en lo estrictamente contemporáneo.
            Pero en esta ocasión, en un gesto atrevido a la vez que comprometido, la Semana ha reservado una sesión completa para el encuentro (para algunos, el descubrimiento) con Carmen Replay. Encargado en 2009 por el Teatro Real de Madrid a David del Puerto (Premio Nacional de Música 2005) este ballet, que el miércoles pudimos escuchar en su versión de concierto para soprano, acordeón y guitarra eléctrica, es una original creación inspirada en escenarios y episodios de la ópera Carmen de Georges Bizet.   
            El eclecticismo y la cualidad tímbrica son los factores más destacados de la composición de David del Puerto, en la que elementos diversos procedentes del sinfonismo, el jazz, el rock, la música popular... salpicados de breves retazos melódicos del original de Bizet, que confieren unidad a la forma, van tejiendo un tapiz sonoro altamente expresivo como marco para las evoluciones de la voz.
            Las prestaciones de los tres intérpretes estuvieron a gran altura y resultaron magníficamente conjuntadas en una música de gran complejidad. La soprano Laia Falcón hizo gala de una voz versátil y de gran belleza, aunque en la sutil dramatización resultase un poco forzada. El acordeonista Ángel Luis Castaño, bien conocido por el público segoviano, volvió a brindarnos una magnífica sesión de musicalidad. Pero fue David del Puerto, que soporta el mayor peso de la interpretación, quien deslumbró por el conocimiento y virtuosista manejo de los recursos electrónicos aplicados a la guitarra eléctrica y  su capacidad para embrujar con texturas y sonidos subyugantes en una noche tormentosa en lo meteorológico pero de gran bonanza en lo artístico.

Publicado en El Norte de Castilla el 27-7-2012


jueves, 26 de julio de 2012

Brillante


Brillante


Iván Martín, piano
Obras de Soler, Clementi, Liszt, Debussy, Chopin y Bach
San Juan de los Caballeros

Luis Hidalgo Martín

             Cuarenta y tres veranos lleva la Semana de Música de Cámara acercándonos las mejores obras e intérpretes de un género fundamental de la gran música. Cuarenta y tres años que han servido para que este ciclo, el más veterano de la provincia, deje una huella profunda e insustituible en la vida cultural segoviana y se convierta en uno de los principales argumentos de la riqueza de nuestro patrimonio cultural. Cuarenta y tres años en los que, en época de bonanza, la Semana ha prolongado sus días o, como en la que ahora toca, se ha visto obligada a reducir su desarrollo a las dimensiones de un puente largo; cuarenta y tres años con algunos errores, incluso con escandalosas decepciones, pero sobre todo, cuarenta y tres años con muchos grandes éxitos y notabilísimos aciertos, y  como muestra basta el ejemplo del concierto inaugural de esta edición en el que el canario Iván Martín encantó con su musicalidad al público asistente al maravilloso marco de San Juan de los Caballeros.       
            Con la actuación de Iván Martín se completaba otro de los aciertos a medio plazo de la Semana, conseguir que en tres años hayan pasado por San Juan de los Caballeros los dos artistas más importantes de la brillante nueva generación de pianistas españoles: el propio Iván Martín y el madrileño Luis Fernando Pérez.
            El pianista canario abordó un programa bien variado y de un fuerte carácter didáctico con obras de compositores cuya contribución ha sido fundamental para el desarrollo del pianismo moderno.
            Aunque no excesivamente conocido por el público Antonio Soler forma junto a Scarlatti y Boccherini un triángulo mágico en la música española del XVIII. Reivindicadas por lo nuevos pianistas, sus sonatas, al igual que las de otra figura como Blasco de Nebra, son toda una sorpresa para el público por su calidad, belleza y fuerza expresiva, valores intrínsecos que la solidez interpretativa de Iván Martín potenció al máximo y que se prolongarían en la efervescente Sonata nº 2 Op. 24 de Muzio Clementi que dio paso al descanso.
            Si la primera parte fue sugerente y emotiva la segunda se caracterizó por la fuerza caudalosa de la elocuencia musical de Iván Martín. El virtuosismo sin fisuras del que es poseedor se puso al servicio de una musicalidad inteligente y sensible para crear una paleta de colores deslumbrante en intensidad y variedad y un continuo fluir de recursos expresivos que, unido a una perfecta caracterización de cada estilo, hizo que la fascinación de la interpretación alcanzase alturas vertiginosas en Funerailles de Liszt, en los tres sutiles preludios de Debussy o en la impresionante Gran Polonesa Brillante de Chopin.
            Los aplausos de un público entregado fueron agradecidos con un espectacular Estudio Revolucionario de Chopin y un hondo coral de Bach. 


Publicado en El Norte de Castilla 25-7-2012
              

             

martes, 24 de julio de 2012

Bonito


El cine suena en el Alcázar con la Orquesta de Cámara de España

Bonito


Orquesta de Cámara de España
Vicente Cueva, violín y director
Obras de Morricone, Moore, Lloyd Webber, Umebayashy, Grundman, Zimmer, Bernstein, John, Rota y Williams
Patio de Armas de El Alcázar

Luis Hidalgo Martín

             En el año 1986 la editorial Taurus publicó la traducción de la Historia Universal de la Música de Gerald Abraham, obra capital por su clarividencia para los que por entonces estábamos inmersos en nuestros estudios musicales y que en medio del secarral español de publicaciones especializadas en nuestra lengua fue lluvia benéfica y renovadora. La crítica especializada lo acogió como un gran acontecimiento, pero en dos o tres reseñas de prestigiosos autores observé la acertada coincidencia en el reproche por la traducción de términos en inglés como ameno, primoroso, refinado, delicado, exacto o meticuloso, por simplemente: bonito. Desde entonces este epíteto se convirtió en tabú para mí y tanto en mis conversaciones, como en los escritos que en los últimos quince años se han publicado en este periódico, he evitado referirme a un espectáculo u obra musical como algo bonito.
            Pero, tras escuchar el sábado en una fantástica noche veraniega en el Alcázar a la Orquesta de Cámara de España un programa titulado La música en el cine, creo llegado el momento de liberarme de ataduras y por fin decir que este concierto fue, un concierto bonito. Bonito en todos los posibles significados de la palabra, incluida también esa connotación de simpleza que puede entrañar, pero es que muchas veces la simplicidad puede ser el camino más directo al corazón que es a donde apuntaron muchas de las melodías seleccionadas por la Orquesta de Cámara de España para confeccionar un programa en el que estaban algunos de los mejores compositores del cine del último medio siglo. Aunque quizá la sustitución de algunas piezas por otras de autores imprescindibles como Bernard Herrman, Henry Mancini, Miklós Rózsa o Maurice Jarré hubiera contribuido a ofrecer una panorámica más variada y ajustada a la importancia de la música cinematográfica como obra de arte en sí misma y hubiera evitado el excesivo edulcoramiento que algunos temas aportaban.
            Bonito concierto también por la interpretación, muy cuidadosa en la variedad dinámica y en el realce de una expresión emotiva y sincera, muy preocupada por la creación de un timbre refinado en la cuerda y que sumado a las efectistas aportaciones de la batería y el arpa permitió la percepción, rayando la visualización, de ensoñadoras coloraciones.
            Y finalmente, bonito concierto, porque la Orquesta de Cámara de España, con unos magníficos arreglos orquestales e imbuida de la magia del cine, nos llevó a lugares para la nostalgia y la emoción  con Cinema Paradiso de Ennio Morricone o  El Padrino de Nino Rota, para la aventura y la seducción rítmica de Piratas del Caribe de Hans Zimmer y West Side Story de Leonard Bernstein, a la vez que nos brindó oportunidad de recrear un imaginario combate entre el fascinante Darth Vader e Indiana Jones con la genial música de John Williams.
            El buen sentido del humor de orquesta y percusionista quedó de manifiesto en la deliciosa primera propina La máquina de escribir de Leroy Anderson mientras que el sentido Adios Nonino de Astor Piazzolla puso el punto final.
            Bonito.   

Publicado en El Norte de Castilla 23-7-2012

Ilidio Hidalgo

soledad