viernes, 24 de abril de 2015

Marciano Cuesta Polo, hijo adoptivo de Segovia

     MAÑANA EL AYUNTAMIENTO DE SEGOVIA NOMBRARÁ HIJO ADOPTIVO A MARCIANO CUESTA POLO.


     Una alegre noticia que con todo merecimiento rinde homenaje a uno de los más claros intelectuales vivos de nuestra ciudad. Un personaje siempre alejado del exhibicionismo cultural, que desde el rigor de su vasto conocimiento y sensibilidad y que con la anónima generosidad que caracteriza a los que se mueven impulsados sólo por el amor al saber, aparte de su valiosísima aportación filológica y literaria, ha contribuido al florecimiento de numerosas iniciativas encaminadas a la lucha contra el olvido de la más inmaterial y abstracta de las artes: La música, y particularmente aquella que duerme en polvorientos rincones de la memoria colectiva o en oscuras estanterías de viejas bibliotecas.
                               
     El rigor y la erudición planteados en Danzas de Paloteo Rituales del Corpus y Libros de Cofradía en Veganzones aporta un material impagable, tanto en lo antropológico como en lo que a folklore se refiere, sin duda es una bella perla de gran claridad expositiva y práctica.
                
     Pero la gran aportación de Marciano al patrimonio musical de nuestra ciudad es su trabajo de reordenación, catalogación, transcripción, corrección, edición y puesta al día de, como decía el musicólogo Samuel Rubio la "soberbia antología de la música franco-flamenca"  que es el Manuscrito Musical del Archivo de la Catedral de Segovia, más conocido como el Cancionero de Segovia.
                
     La lista de virtudes de esta deslumbrante joya podría resultar maravillosa al profano, mientras que para el experto, el calificativo no puede descender de maravillosísimo, dada la importancia de la calidad de las obras (muchas en fuente única) pertenecientes a los compositores más excelsos de la Europa Renacentista.

                
     Felicidades Marciano, y gracias por tu modélica generosidad y amor a esta ciudad. Ojalá sepamos ser dignos merecedores tuyos.  



martes, 14 de abril de 2015

Delicadezas Sacras





33 Semana de Música Sacra de Segovia
Alia Musica. Vox Feminae
Albina Cuadrado, canto
Helia Martínez, canto
Carolina del Solar, canto
Patricia García-Salmones, canto y organetto
San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga


     Un año más la primaveral Semana Santa segoviana nos llega envuelta entre ecos de tambores y trompetería procesional y los espirituales sonidos que emanan de las iglesias de San Juan de los Caballeros y San Justo que en estos días albergan la 33 Semana de Música Sacra de Segovia. Como siempre, la diversidad de estilos, el amplio recorrido temporal y la apertura hacia otras culturas y maneras de servirse de la música como vehículo hacia lo trascendente, siguen siendo señal inequívoca de este ciclo que tanto contribuye a la singularidad de nuestra Semana Santa. 

     La sesión inaugural en San Juan de los Caballeros corrió a cargo de Alia Musica Vox Feminae que bajo el título Secreta Mulierum: "la voz de las mujeres medievales a través de la música" reunió una selección de piezas sacras cuya fuente principal residía en el célebre códice del monasterio de Las Huelgas y con las que se ilustró el importante papel musical desempeñado por las mujeres medievales, tanto como instrumentistas, cantantes o compositoras. 
     
     Aunque Alia Musica es un conjunto que en numerosas ocasiones ha visitado los escenarios de la ciudad, nunca lo había hecho en una formación como la presentada el sábado: un trío vocal femenino y organetto, una plantilla ideal para un repertorio delicado y sugerente, de gran belleza y que en las formas interpretativas del cuarteto adquirió gran pulcritud y sensualidad. 

     Desde el organum sobre Gloria Laus et honor tibi sit de Teodulfo de Orleans hasta el Benedicamus Domino final, caracterizado por su sentido rítmico a tres voces, todo el concierto fue un maravilloso viaje por el misterioso encanto de la polifonía primitiva. La variedad en las combinaciones vocales (monodia, empleo de bordones, organum a dos y tres voces, conductus, motetes a tres) las suaves introducciones del organetto, la precisión en afinación y empaste, la dulzura tímbrica realzada por la acústica del lugar, la clara dicción latina (descargada del estilo italianizante tan en boga últimamente en numerosos conjuntos españoles) y una interpretación que sin caer en el dramatismo no renunció a la emoción, fueron las claves de un concierto de tensión laxa por los aplausos tras cada composición y quizá demasiado breve en duración pero generoso en calidad y belleza. Un gran comienzo.

     Luis Hidalgo Martín - El Norte de Castilla



San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga






Ilidio Hidalgo

soledad