domingo, 20 de abril de 2014

Tradición coral, un ejemplo a seguir




Tradición coral, un ejemplo a seguir


32 Semana de Música Sacra de Segovia
Brandford High Schol Choral
Cathyann Roding, directora
Obras de Holmes, Allbrecht, Victoria, Palestrina, Ticheli, Schwartz, Duruflé, Grossi, Hassler, Lauridsen, Dawson y anónimos tradicionales
Iglesia de San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga

Luis Hidalgo Martín

            La tercera sesión de la Semana de Música Sacra de Segovia corrió a cargo de Brandford High Schol Choral, una agrupación estadounidense de noventa voces mixtas juveniles que muy bien representan la amplia y envidiable tradición coral norteamericana y de numerosos países europeos donde cualquier universidad, instituto, colegio o parroquia se precia de tener un coro en el que se cultiva el canto polifónico. Aunque Segovia goza de una relativa buena salud gracias a unos cuantos coros que constituidos como asociaciones culturales, frente a viento y marea, intentan difundir la práctica polifónica, en el conjunto de España llama la atención que desde las instituciones educativas no sólo no se fomente, sino que tienda a erradicarse, una práctica que -aparte de su incuestionable valor pedagógico y artístico- fomenta la socialización, el esfuerzo, la disciplina, la igualdad y el trabajo en equipo como ninguna otra disciplina artística ni deportiva. Igualmente cuesta creer cómo la iglesia abandona uno de sus principales patrimonios artísticos, que en los últimos mil quinientos años ha protagonizado todas las vanguardias musicales, para sustituirlo por un canto no sólo de escaso valor estético, también espiritual, donde la polifonía queda limitada a terceras paralelas acompañadas de desacompasados rasgueos guitarrísticos. Sinceramente creo que el canto, la guitarra y los fieles merecen mucho más.
            Por esto es por lo que el concierto de Branford High School Choral debe ser aplaudido, admirado y acogido con alegría. Cierto es que las voces en el conjunto no eran de lo mejor, que el equilibrio y la mesura en una agrupación de noventa jóvenes no son fáciles de conseguir y que el programa planteaba cierto batiburrillo donde se mezclaban churras con merinas y en el que los latines salían claramente perdiendo. Pero las voces individuales eran dueñas de naturalidad, personalidad y estilo, algunas páginas del repertorio, como Ave María de Lauridsen o  Earth Songs de Ticheli, fueron de gran belleza mientras que gracia, espontaneidad y fluidez rítmica en las canciones americanas marcaron la interpretación.
            Pero lo mejor fue ver y escuchar a noventa chicas y chicos de diferentes razas y condiciones unidos para hacer música, sin complejos, con orgullo, alegría y entusiasmo. 
            Otro ejemplo a seguir.     

sábado, 19 de abril de 2014

La cara amable




La cara amable


32 Semana de Música Sacra de Segovia
Escolanía de Segovia de la Fundación don Juan de Borbón
Rodrigo de Luis, piano
José Vicente Fernández, contrabajo
Rodrigo Muñoz, batería
Mª Luisa Martín, directora
Obras de Haydn, Leavit, Sarasola, Rutter, Elberdin, Alcaraz, Caccini, Shaw  y Chilcott
Iglesia de San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga

Luis Hidalgo Martín

            Desde su creación en 1997, los conciertos de la Escolanía de Segovia han despertado siempre una gran expectación entre los aficionados, que movidos por el interés de los programas presentados y por la constante mejora de calidad del conjunto han mostrado un apoyo y cariño especial a una formación  que, sin temor a caer en la exageración, creo poder designar como el buque insignia de la música clásica segoviana.
            Con mucha frecuencia, tendemos a relacionar la música sacra con lo oscuro, tortuoso, e incluso macabro, y pronto se nos vienen a la mente las imponentes sonoridades de numerosos Requiem, Stabat Mater, Responsorios de Tinieblas, Pasiones... sin apenas recordar que también existe un repertorio de gran serenidad, luminosidad y alegría. El concierto de la Escolanía de Segovia apostó por esta última vertiente y personalizó la cara amable de la música sacra en un programa que, con las únicas excepciones de Laudate Pueri de Michael Haydn y Ave Maria de Giulio Caccini, transcurrió por obras actuales.
            En un fluido transcurso de transparencia y belleza vocal fueron sucediéndose las nueve perlas musicales de compositores como Josu Elberdin, Xabier Sarasola, John Rutter o Albert Alcaraz que desembocaron en el precioso diamante representado por A Little Mass Jazz de Bob Chilcott, en donde la adición de un trío de piano, contrabajo y batería contribuyó a acrecentar la magia.
            Aparte de la candidez que la contemplación y escucha de los jóvenes cantores transmite, uno de los principales valores de la Escolanía es la seguridad y convicción de sus interpretaciones, donde nada queda al azar y se adivina un trabajo bien meditado y claramente transmitido, mérito que sin ninguna duda recae en la labor de su directora María Luisa Martín.
            El sorpresivo inicio del concierto con un canto a la Virgen desde el fondo de la nave de San Juan de los Caballeros, la calma del Pater noster  de Sarasola sobre el piano de Rodrigo de Luis  -que en todo el concierto arropó con acertado mimo y discreción las voces- la dulzura del bellísimo cántico de Simeón en Nunc Dimitis de Alcaraz y la pureza tímbrica y emotiva en el Agnus Dei de la misa de Chilcott, unido a las elegantes y mesuradas coreografías que dibujan una sonrisa en el ánimo del oyente, fueron algunas de las exquisitas delicias servidas por los entusiastas y admirables jóvenes cantores de la Escolanía de Segovia, capaces de hacer realidad la ilusión.
            Magnífica lección para los tiempos que corren.  

           
                 

            

viernes, 18 de abril de 2014

La sabiduría de los patriarcas



La sabiduría de los patriarcas


32 Semana de Música Sacra de Segovia
Coro del Patriarcado de Moscú
Anatoly Grindenko, director
Obras de Rachmaninov, Chesnokov, Tchaikovsky, Grechaninov y anónimos
Iglesia de San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga

Luis Hidalgo Martín

            Desde hace treinta y dos años la Semana de Música Sacra de Segovia es una de las más características e ineludibles citas de la Semana Santa de nuestra provincia. A pesar de las dificultades y con una ligera reducción en el número de sesiones, un año más podemos decir que, afortunadamente, seguimos contando con un ciclo excepcional que invariablemente permite a nuestros oídos disfrutar de algunos de los más bellos y misteriosos sonidos creados por el hombre en los últimos dos mil años, además de suponer una magnífica invitación a la reflexión, independientemente de cuanta y cual sea la creencia religiosa de cada uno.
            La variedad siempre ha sido una de las señas de identidad de este ciclo que en su sesión inaugural quiso ofrecer uno de los platos fuertes de esta edición de 2014 con el concierto del Coro del Patriarcado de Moscú en un programa consagrado a la música ortodoxa rusa de los siglos XVI al XX.
            A lo largo de la historia de la Semana de Música Sacra han sido numerosas las ocasiones en las que se ha podido saborear las bondades de la música ortodoxa en las voces de conjuntos que siempre se han distinguido por su magnífica musicalidad, pero quizá sea el Coro del Patriarcado de Moscú quien haya situado el listón en su punto más alto por el equilibrio entre calidad artística y programática.
            La primera parte, dedicada a composiciones anónimas de los siglos XVI y XVII, fue la más interesante por enfrentarnos a un repertorio realmente infrecuente, de sonido oscuro y profundo y sobrecogedora expresión, en donde el diminuendo de cierre sobre los acordes suspendidos del canon eucarístico Anáfora marcó un momento de belleza indefinible y excepcional.
            Las impresionantes condiciones vocales de conjunto y solistas alcanzaron su máxima expresión gracias a las creaciones de los grandes clásicos del repertorio ortodoxo que definieron la segunda parte del concierto. Obras más habituales como Bienaventurado el hombre  de Chesnokov, Anáfora de Rachmaninov o Nos postramos ante ti de Chaikovsky, entre otras, sirvieron para que el mesurado gesto de Anatoly Grindenko transformase las once soberbias voces en una masa dúctil de infinitas posibilidades dinámicas que, desde las abisales notas de los bajos hasta las etéreas alturas de los tenores, transitó por un camino en el que prodigiosamente dulzura y calidez convivieron con la fuerza del metal.
            Demostración de sabiduría de unos verdaderos patriarcas del canto.     
                 
            

jueves, 17 de abril de 2014

¡200.000 visitas!





El pasado lunes este blog alcanzó las 200.000 visitas. 
Gracias a todos los que en alguna ocasión habéis pasado por aquí.

lunes, 24 de marzo de 2014




Este arreglo de una de mis canciones preferidas del folklore segoviano es fruto de una profunda reflexión de cómo las formas modales, tan presentes en los cancioneros  castellanos, con el de Marazuela a la cabeza, apenas han sido reflejadas por los intérpretes. Personalmente pienso que podrían suponer, pese a su engañoso carácter arcaizante, una vía de regeneración para un folklore que  a veces en manos de obsesos garantes de la tradición olvida abrir ventanas y airear el olor a rancio.

lunes, 17 de marzo de 2014

Ay, luna que reluces - Luis Hidalgo Martín




Ahora más que nunca entiendo el sentido de estos versos:

AY, LUNA QUE RELUCES
Anónimo

¡Ay, luna que reluces,
toda la noche m'alumbres!

¡Ay, luna tan bella,
alúmbresme a la sierra,
por do vaya y venga!
¡Ay, luna que reluces,
toda la noche m'alumbres!

viernes, 7 de marzo de 2014

Agua de beber



La colaboración de Antonio Carlos Jobim y Vinicius de Moraes puede que haya sido la más fructífera de la música brasileña. Uno de sus temas más famosos, un clásico de la Bossa Nova ya considerado como un "standard" jazzistico, es "Agua de beber", una canción con título enigmático que recomienda ahogar las penas de amor con lo que para cada uno de ellos era su "agua de beber": cerveza para Jobim, whisky para Vinicius. Yo me quedo con  el sentido literal.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Adiós a Paco de Lucía





Me llega la noticia triste de la muerte de Paco de Lucía mientras estoy editando la grabación que hice ayer del Fandanguillo de Joaquín Turina. Música de fuerte impronta andaluza, perfumada de una singular fragancia francesa, que anuncia en buena medida la fusión de ideas que décadas después caracterizará el desarrollo del flamenco y erigirá a Paco de Lucía en su principal adalid.

No es el flamenco la música que más me gusta y me declaro como el más beligerante detractor del "flamenquito" ramplón, pachanguero y barriobajero que de manera tiránica se ha impuesto en la música moderna española en busca de un éxito inmediato a la vez que efímero. Ahora dicho esto he de reconocer que admiro ese flamenco mayúsculo, soberbio, orgulloso de una tradición y abierto a la experimentación que tan bien definen figuras inmensas y lamentablemente ya perdidas como la de Paco de Lucía, Sabicas y Camarón o, aún y por muchos años en el mundo de los vivos, Carmen Linares, Arcángel, Tomatito, Vicente Amigo, Gallardo del Rey o Dani de Morón, éste entre otros muchos jóvenes con incipientes carreras de esperanzador recorrido.

Pero si hay algo que me apasiona del flamenco sin duda es su falta de complejos en la búsqueda de esos sonidos negros que Manuel Torres encontraba en la ancestral y telúrica música de Manuel de Falla, sonidos misteriosa y profundamente arraigados en la sustancia de un sentimiento común que apela a la esencia del arte y que de diferentes maneras se manifiestan en la música antigua y folklórica. También, aunque muchos no quieran enterarse, en la música castellana.

Por casualidad la semana pasada me dediqué a hacer una fructífera escucha, atenta y reposada, del disco Siroco que Paco de Lucía grabó en 1987 y en el que creo que se encuentran esos sonidos negros antes mencionados, algunos de sus momentos más personales y una magistral lección de innovación armónica y técnica guitarrística. Puro duende.

Día triste éste en el que se nos va el último que nos quedaba del gran triunvirato de la guitarra española.

Andrés Segovia, Narciso Yepes y Paco de Lucía seguirán reinando allá en el Parnaso musical.



martes, 25 de febrero de 2014

A tu puerta está la ronda




En 1980 subí por primera vez a un escenario, fue en la Plaza de San Lorenzo con La Ronda Segoviana, un grupo en el que junto a mis hermanos y un montón de fantásticos personajes  me inicié en este fascinante mundo de la música.
Fueron doce años en los que aprendí cosas fundamentales para un músico y en los que en unos cuantos cientos de actuaciones ya fuera en lujosos teatros, cochambrosos remolques de tractor, reconstituyentes tabernas, calles patios o plazas, siempre tuve la suerte de contar junto a mí, a mi derecha, la figura siempre atenta, cálida y entusiasta de Cándido de Benito. En su memoria y en la de Pepe Diviú, Pepe "Espirdo" y Pepe Briz ofrezco esta emblemática canción del repertorio antiguo de La Ronda Segoviana,  acompañada de un abrazo a ese gran  colectivo humano que, a lo largo de casi cuarenta años, ha contribuido a la revitalización del folklore castellano.

martes, 18 de febrero de 2014

Hello, Goodbye



Siempre he pensado que la grandeza de The Beatles reside en su capacidad para crear fantásticas melodías que se han convertido en referencia absoluta de la música moderna, ya sea como  modelo o fuente de inspiración para nuevas creaciones. Me he servido de la melodía de ésta celebre canción, que en noviembre de 1967 alcanzaba lo más alto de las lístas de éxitos en Estados Unidos y Reino Unido, para mediante la alteración del tempo y la armonía ofrecer una versión personalmente introspectiva que, aún teniendo poco que ver con el original, sirve para mostrar mi admiración por los cuatro grandes de Liverpool.

martes, 11 de febrero de 2014

Quisiera amarte menos - Homenaje a Chavela Vargas




Chavela Vargas transformaba lo que cantaba, inspirado en su estilo, he aquí mi arreglo del original de Francisco Canaro.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Las dos últimas pinturas de mi padre



Pinturas de Ilidio Hidalgo Fernández

Las dos últimas pinturas de mi padre, realizadas sólo dos semanas antes de su muerte, reflejan bien lo que fueron sus últimos días, pero especialmente lo que fue su idea artística y de vida.
En la primera, realizada al pastel y  prescindiendo del dibujo previo como ya era habitual en su última etapa, crea un paisaje pre-invernal, de cálidos reflejos dorados evocadores de las últimas felices tardes otoñales y en el que no faltan dos signos característicos de su pintura: los cielos rosados y la presencia de la figura humana, representada ésta con trazos de color de gran simplicidad y en una disposición siempre activa.
La última pintura, inconclusa, es de una mayor complejidad tanto por la técnica (acuarela combinada con acrílica y lo que era su principal singularidad, el uso de productos farmacéuticos) como por la expresión.
En los últimos años el camino de la abstracción fue uno de los más transitados por mi padre, siempre tentado por la experimentación de nuevas texturas y formas interpretativas que no muriendo en la percepción de lo obvio estimulasen abierta y libremente la fantasía del espectador. Ahora recuerdo con añoranza, admiración, emoción, orgullo y alegría tantos ratos pasados observando y comentando un cuadro desde todos sus ángulos posibles y bajo distintas luces, sin ser realmente consciente del fantástico y exclusivo legado humano y artístico que mi padre me dejaba en esos irrepetibles momentos.  
La pintura que hoy me ocupa no fue una excepción y el último día que Ilidio pasó en casa  tuve la suerte de, junto a él, poder admirarla con detenimiento, intercambiar opiniones, recibir explicaciones -algunas entre unas buenas risas por las imágenes que intuíamos- y ser depositario de lo que con ella pretendía y de lo que aún faltaba por hacer.
Nunca pudo finalizarla y quedó sin firmar, pero observándola atentamente he podido apreciar con profunda emoción y satisfacción la plasmación de su huella digital en algunos rincones, fruto de su gusto por matizar con los dedos detalles que, según él decía, el pincel era incapaz de transmitir.
Como Ilidio hacía, con ojos claros y serenos además de mente abierta, os invito a mirar éstas pinturas para que cada uno encuentre en ellas aquello que pueda o desee ver y que con su imaginación complete la carencia, corrija el defecto o simplemente se deje llevar por el mismo torrente de perenne ilusión creativa que la pintura significó para mi padre.
Perpetua, imponente y pétrea como la figura de ese acueducto que subyace en su última pintura, así es y será mi gratitud, admiración y AMOR  por mi PADRE.         



viernes, 22 de noviembre de 2013

In modum Bach




Hoy, día de Santa Cecilia, es la fiesta de los músicos y quiero contribuir a la celebración con la presentación de "In modum Bach".  Una composición que surgió como una improvisación nacida tras una estival lectura guitarrística de las seis suites para violonchelo de Johann Sebastian Bach y que sin duda es fruto de mi admiración por el más grande músico de todos los tiempos.  

Para ilustrar el vídeo he utilizado algunas pinturas de mi padre que muestran el estilo más desconocido, personal y representativo de su obra y que vienen como anillo al dedo al sentido de la música. 

martes, 12 de noviembre de 2013

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Lo dudo




¿Cómo hubiéramos evolucionado sin la capacidad para dudar?
Uno de mis boleros preferidos, que me ha acompañado desde hace muchísimos años y una reflexión orteguiana sobre la enseñanza.

jueves, 17 de octubre de 2013

O vos omnes - Tomás Luis de Victoria - Glosa para guitarra por Luis Hidalgo Martín



Hace dos años estrené esta meditación sobre la música de Tomás Luis de Victoria en el concierto inaugural de la Semana Santa.
Música solemne que reflexiona sobre un texto que me resulta especialmente conmovedor y que el pasado viernes volvió a sonar, de nuevo en otro concierto junto al Conjunto Audite, en el Palacio Episcopal de Segovia. 

jueves, 19 de septiembre de 2013

Zamba de mi esperanza




Hoy Carlos, mi hijo, cumple siete años. Para el ésta zamba, porque en los hijos es donde residen todas las ilusiones y donde la esperanza es inextinguible. 
¡Felicidades Carlos! y ¡Felicidades Pilar! por traer al mundo el mejor regalo que la vida me ha dado.
Gracias.

Maribel



No reniego de mi pasado de tuno y por eso éste arreglo para guitarra clásica de una conocida canción de tuna.

viernes, 22 de marzo de 2013

Música de la época de Cervantes para un aniversario - Local - El Adelantado

Música de la época de Cervantes para un aniversario - Local - El Adelantado





Dentro del 50 aniversario del instituto Andrés Laguna de Segovia, ayer el salón de actos del centro acogió el espectáculo ‘Paginas doradas de ‘El Quijote’, con música de la época del autor de esta novela universal, Miguel de Cervantes.
En él intervinieron la mezzosoprano María del Barrio, el guitarrista Luis Hidalgo y David Ortega, como narrador.
Entre las obras musicales del programa se encontraban ‘Fantasía y ‘Si tantos alcones’, de Narvaez, ‘Milla, tue trezze’ y ‘Ma belle si ton ame’, de Besard; ‘Falai, miña amor’, de L. Milán; ‘Fine knacks for ladies’, de J. Dowland; ‘Rest sweet Nymphs’, de Pilkington; ‘De Antequera sale el moro’, de Fuenllana, ‘Durmiendo iva el señor’, de Mudarra o ‘Tobacco is like love’, de T. Hume.

Ilidio Hidalgo

soledad