martes, 22 de julio de 2014

Rossiniana




Rossiniana


45 Semana de Música de Cámara de Segovia
España alla Rossini
Anna Tonna, mezzosoprano
Miguel Borrallo, tenor
Emilio González Sanz, piano
Cristina Gómez, bailarina y coreógrafa
Obras de Rossini
Patio de Armas de El Alcázar

Luis Hidalgo Martín

            Comenzó la Semana de Música de Cámara de Segovia con el concierto temático España alla Rossini celebrado en el siempre imponente Patio de Armas de El Alcázar.
            Ideado y protagonizado por la mezzosoprano Anna Tonna y  el pianista Emilio González Sanz, este fantástico espectáculo sonoro y visual que cuenta con la coreografía de Cristina Gómez, las intervenciones del tenor Miguel Borrallo, el asesoramiento de los investigadores Reto Muller y José Luis Tellez y el diseño de vestuario de Carmen Granell, Leah Targon y Lola Canales, se convierte en una maravillosa sesión multidisciplinar centrada en la relación de Gioachino Rossini con la cultura musical española de la primera mitad del siglo XIX. Una relación intensa y fructífera que quedó muy bien reflejada en un interesantísimo y entretenido programa con piezas seleccionadas por su vinculación temática y estilística o por estar dedicadas a personajes ilustres de la época como la reina consorte María Cristina o Isabel II.
            Una de las principales virtudes del concierto fue el primoroso cuidado por el detalle, desde lo gestual, pasando por el vestuario, la incorporación de la deliciosa danza bolera de Cristina Gómez con su precioso toque de castañuelas, hasta la recuperación del sonido característico de la época con el uso de una afinación más grave debida al empleo de una joya instrumental como el piano histórico inglés Broadwood, uno de los fabricantes preferidos de Rossini.
            Quince piezas de gran diversidad rítmica, carácter y un inconfundible aire español que años después se vería reflejado en la producción de compositores como Bizet, se fueron sucediendo en un fluido y ameno discurso, salpicado por las precisas intervenciones de la bailarina Cristina Gómez y el tenor Miguel Borrallo.
            Pero el verdadero protagonismo del concierto recayó en la mezzosoprano Anna Tonna y Emilio González Sanz, pianista cuyo compromiso y sensibilidad artística ya había quedado patente hace años en varios conciertos como solista y acompañado de orquesta y que ahora hemos tenido la oportunidad de disfrutar en un repertorio camerístico, verdaderamente intrincado por la singularísima unión entre belleza canora y virtuosismo que caracteriza la obra de Rossini.
            Sobresalió la magnífica conjunción entre los dos artistas, con un fraseo unitario y flexible, una caracterización enfática y un sonido bien equilibrado. Mientras que en lo individual conviene destacar la sutileza rítmica del pianista y la particular tímbrica extraída del Broadwood y la emotividad de Anna Tonna que, aunque algo tensa en la coloratura, mostró versatilidad para asumir tan variados y exigentes roles.
             Con los cuatro artistas en escena, la encantadora y ronroneante propina del célebre Dúo de gatos puso fin a la noche rossiniana.



Patio de armas de El Alcázar



Piano Broadwood



En concierto



Los protagonistas



Alcázar de Segovia


lunes, 21 de julio de 2014

Musicamágica


Musicamágica


39 Festival de Segovia
Concierto Músico Mágico
Enrique García Vivanco, violín y magia
Patricia Arauzo Rodríguez, piano
Eusebio Barroso Cruz, guitarra y voz
San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga

Luis Hidalgo Martín

            En los últimos años el concierto "En familia" del Festival de Segovia se ha erigido como uno de los imprescindibles de cuantos integran este interesante ciclo. Gracias a su fantástica labor didáctica, calidad musical y versatilidad de las propuestas, este concierto, pensado originalmente para los más pequeños, se ha convertido en uno de los preferidos del público, ya sea infantil o adulto.
            En la plácida tarde del domingo en San Juan de los Caballeros pudimos disfrutar de una deliciosa fusión de dos artes tan inaprensibles como la música y la magia; aunque yo creo que aquello debería definirse mejor con alguna nueva palabra, quizá musicamágica podría servir mejor, una palabra con cierta capacidad cacofónica, falta de significado concreto y mucha fantasía que entronca muy bien con lo acontecido, sugerido e imaginado en ese fantástico viaje pedagógico por la historia y forma de la música contada a través de un violín, una guitarra, un piano, mucho humor y sobre todo, magia, en lo estrictamente literal, y magia en el desarrollo de un espectáculo encantador.
            Sobre el buen hacer de Patricia Arauzo Rodríguez, en el piano y Eusebio Barroso Cruz con la guitarra, se erigió en auténtico protagonista Enrique García Vivanco, gracias a la limpieza de sus sorpresivos e inexplicables trucos de cartas o pañuelos, magníficas dotes de comunicador, sentido del humor y pericia violinística.
            Con obras folklóricas o de compositores como Scriabin, Rameau, Mozart, Rodrigo, Mancini, Monti o Villalta, el espectáculo transcurrió durante casi una hora entre risas, juegos y mucho asombro, que sirvió como envoltorio de claras explicaciones sobre lo que es la música, sus procedimientos, sentido y sentimiento.
            Delicioso sortilegio.



San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga


San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga (interior)


Catedral de Segovia


Semana de Música de Cámara de Segovia

Hoy comienza la 45 Semana de Música de Cámara de Segovia.




Un poco de historia



          Tras mi crítica a la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, alguno me habéis preguntado por lo ocurrido en el 2000. Aquí están algunos de los artículos que se publicaron en El Norte de Castilla aquellos días. 


Luis Hidalgo Martín
El Norte de Castilla (domingo 6 de agosto de 2000)



José A. Gómez Municio
El Norte de Castilla (lunes 7 de agosto de 2000)


Orcajo
El Norte de Castilla (lunes 7 de agosto de 2000)

domingo, 20 de julio de 2014

Un año de espera


Un año de espera


39 Festival de Segovia
Argentina, cantaora
Un viaje por el cante
Patio de Armas de El Alcázar

Luis Hidalgo Martín

            La cuarta sesión del Festival de Segovia estaba reservada al cante flamenco a cargo de una de sus más prometedoras jóvenes voces: Argentina.
            Premio Flamenco Hoy de la Crítica Flamenca Nacional por su álbum Un viaje por el cante al mejor disco de cante flamenco 2012 y nominada a los Latin Grammy 2013, la artista onubense había despertado un gran interés entre el público segoviano que había, prácticamente, agotado las entradas para su concierto en el singular Patio de Armas de El Alcázar.
            Pero el intenso aguacero caído durante la tarde, y el casi diluvio, que coincidió con la hora de comienzo de la velada, además de la ya conocida endémica falta de un escenario digno alternativo en la ciudad, hicieron absolutamente imposible la celebración del acto.
            Con un público sensiblemente molesto por la tardanza en las explicaciones y toma de decisiones, las aguas -meteorológicas y anímicas- fueron tornando a su cauce con el anuncio de la gerente de la Fundación Don Juan De Borbón de la, evidente, suspensión del concierto, la devolución de la entrada y el compromiso firme del Festival y la artista de ofrecer el concierto en la próxima edición.    
            Las cercanas palabras de Argentina manifestando su pesadumbre por no poder cantar en un lugar tan especial y su deseo de, a pesar de todo, regalarnos unos improvisados fandangos de Huelva como compensación, tornaron los decaídos ánimos en verdadero fervor por la hondura del cante y la breve pero intensa fiesta flamenca entre guitarras, palmeros y baile. Un bonito detalle, digno de agradecer, cuyo recuerdo hará menos larga la espera.
           

                 

Mero trámite


Mero trámite


39 Festival de Segovia
Orquesta Sinfónica de Castilla y León
Michiel Delanghe, director
Obras de Mozart y Beethoven
Jardín de los Zuloaga

Luis Hidalgo Martín 

(El Norte de Castilla 20-7-2014)



            El segundo concierto de la sección En abierto del Festival de Segovia corrió a cargo de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, una orquesta financiada con los impuestos de todos los castellanoleoneses que podemos presumir de una agrupación situada entre las cuatro o cinco mejores orquestas del país.
            Con sede estable en el Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid, la orquesta está obligada a realizar una serie de conciertos por las provincias de la comunidad que se reparten en función del número de habitantes. Como aquí somos pocos y además contamos con la desgracia de ser la única ciudad que no tiene auditorio, cada escasa actuación de la orquesta es acogida con verdadera expectación.
            Tras sus dos famosas y escandalosas espantadas, a causa del calor un día y del frío al siguiente, del Festival de Segovia del año 2000, que extensamente narramos y analizamos en su momento desde estas mismas páginas, la agrupación tiene una deuda pendiente con la ciudad. Una deuda que en lo presencial ha sido saldada suficientemente pero no así en lo artístico. Notable fue su concierto bajo la dirección de Alejandro Posada en el convento de Santa Cruz en el 2002, así como el ofrecido en el 2008, pero nunca ha conseguido aproximarse a la excelencia artística o al interés programático que define muchos de sus conciertos vallisoletanos.
            La sesión del viernes en los Jardines de los Zuloaga reunió a una gran cantidad de público para disfrutar de un programa sinfónico centrado en la brillante tonalidad de Re mayor. Un sugestivo cruce entre un Mozart, que en su Sinfonía 38 Praga, augura una construcción casi beethoveniana y un Beethoven que, inmerso en un periodo turbulento definido por el célebre testamento de Heiligenstadt, es capaz con su Sinfonía 2 de retrotraerse a las formas prerrevolucionarias en clara preconización de sus maestros Mozart y Haydn.
            Pero una vez más las condiciones no fueron las óptimas para el éxito de la orquesta. Las ya conocidas deficiencias acústicas de cualquier auditorio al aire libre fueron una dificultad insuperable para una orquesta en baja forma con una plantilla cargada de suplentes, en atriles y batuta, que precipitada en la interpretación y las formas (no hubo descanso) cometió sorprendentes fallos de descoordinación (timbales y cuerda en el ataque del Allegro inicial de Beethoven) afinación (trompas y violines en diferentes pasajes del Larghetto de la misma sinfonía) y falta de empaste en maderas. En el platillo positivo de la balanza hay que destacar la brillantez de la coda en el tiempo inicial de la sinfonía de Beethoven, la vivacidad rítmica de la obertura El rapto en el serrallo así como la gracia en las síncopas del tema inicial y la intensidad de los pasajes fugados del Allegro de la sinfonía Praga.
            Los aplausos  del público, que más que muestra de satisfacción parecían reflejar el deseo de la concesión de una propina que compensase la breve duración, fueron correctamente agradecidos por la orquesta que dio por zanjado un trámite más. Seguiremos esperando.





sábado, 19 de julio de 2014

Evocación





Evocación


39 Festival de Segovia
Chano Domínguez Trío
Bori Albero, contrabajo
Marc Miralta, batería
Chano Domínguez, piano
Jardín de los Zuloaga

Luis Hidalgo Martín

(El Norte de Castilla 19-7-2014)

            No sé si será que el tiempo no cesa de correr y que uno se hace mayor, pero el concierto del nuevo trío de Chano Domínguez me llevó a la deriva hacia las aguas mansas y oscuras de la nostalgia. Qué duda cabe, que una de las principales características del arte sonoro, al igual que la estimulación olfativa, es su capacidad para espolear la evocación de sensaciones e imágenes que yacen en los más polvorientos recovecos de nuestro sinuoso cerebro.
            Y así me sucedió a mí, la singularidad de las composiciones del imprescindible y cada vez más añorado Miles Davis y la contundente, vivificante y llena de fantasía reinterpretación que de ella hizo el trío que con mano maestra capitanea Chano Domínguez, me condujeron a rememorar la vena flamenca-latina que definió su anterior concierto de hace ya una década, con el patio de armas del Alcázar como marco ideal y dentro de este mismo ciclo que con tanta ilusión organiza la Fundación Juan de Borbón.
            Un par de amalgamas sincopadas más allá y tres o cuatro cadencias frigias a la diestra impulsaron las velas del recuerdo para darme de bruces con los grandes nombres del piano jazzistico mundial que han firmado páginas ilustres de la historia cultural de nuestra ciudad. El nudo gordiano que entre clásica y jazz planteó Jacques Loussier, el frenesí rítmico de Tania María, el caudal virtuosístico de Michel Camilo, la insaciable curiosidad de uno de los más grandes genios actuales como Chick Corea... Felices escalas de la nave de mi memoria que imparable seguía buscando, allá en la velada y brumosa lejanía de los primeros años ochenta, las resonancias de una noche estival en la plaza de San Esteban donde un pianista, que veía por los dedos, desgranaba acordes mágicos y desconocidos para mis adolescentes oídos que  a duras penas conseguían retener los nombres de compositores como Ellington o Monk. ¡Tete Montoliú! ahí es donde la música de Chano Domínguez me llevó, al origen  del jazz en nuestro país y, en lo personal, a mi bautismo jazzistico.
            Evocación y nostalgia, estuvieron presentes en un concierto de puro jazz que homenajeaba a dos figuras magníficas e irrepetibles como Miles Davis y Paco de Lucía, pero también la mirada al futuro que siempre caracterizó a estos dos grandes genios y que se manifestó en unas interpretaciones en la que cada sección, en constante crecimiento, sometía a una nueva vuelta de rosca al tema y en el que los solos -absolutamente fantástico el de batería en All Blues- gozaron de gran libertad y ensueño. El retraso del inicio y  el sonido un poco seco y duro no fueron óbice para el disfrute de una sesión altamente estimulante y exitosa.  
 


           
                 

jueves, 3 de julio de 2014

viernes, 20 de junio de 2014

Nana de las plumas - Jorge de Ortúzar









En la clara noche del 21 de junio de 1997, Día Europeo de la Música, se nos fue Jorge de Ortúzar: compositor, poeta, escritor y pensador. En lo personal, maestro, mentor y, sobre todo, amigo.

Realizada para uno de los conciertos dedicados a su memoria, esta es mi adaptación del original para canto y piano de su deliciosa "Nana de las plumas".

¡Hasta siempre, Jorge!

jueves, 12 de junio de 2014

jueves, 29 de mayo de 2014

Kyrie missa de angelis



Hace veintiséis años que me inicié en la que ha sido una de las más gratificantes experiencias musicales que he vivido: el canto gregoriano. Aquí aparco la voz para dar paso a la guitarra.

viernes, 23 de mayo de 2014

Rosas en el campo y vientos - Ilidio y Carlos Hidalgo




Este posiblemente sea el vídeo más especial de todos los publicados hasta ahora, pues en él se recoge obra de los dos hombres más importantes de mi vida: mi padre y mi hijo. Pinturas de Ilidio y una de las primeras composiciones de Carlos, que me dedicó hace un par de meses y que sirvió de magnífico reconstituyente para una difícil situación anímica tras la muerte de mi padre.

Sin duda es esta una manifestación de orgullo personal por un padre que me transmitió su admiración por el arte y una especial sensibilidad, y por un hijo que desde la pureza de la ingenua bondad de sus siete años se asoma al mundo con ojos ilusionados y expectantes.  







Ilidio Hidalgo

soledad