domingo, 16 de noviembre de 2014

Clavelitos - Luis Hidalgo Martín




Hoy se cumplen treinta años desde aquel viernes 16 de noviembre de 1984 en el que un grupo de jóvenes estudiantes nos reuníamos en el Bar Marbella para la ronda fundacional de la Tuna Universitaria de Segovia.
                Hoy recuerdo con emocionada ternura aquella ilusión, capaz de hacer frente al camino plagado de dificultades que nos llevaría a hacer realidad un sueño con el que muchos cosecharíamos importantes éxitos tanto en lo personal como en lo colectivo.
                Primero con el apoyo de Horizonte Cultural, al que pronto se sumaría el Colegio Universitario Domingo de Soto, la Tuna fue creciendo y aprendiendo hasta conseguir un espacio propio en la vida cultural de la ciudad y un importante reconocimiento a nivel nacional.
                La organización del primer Certamen de Tunas celebrado en Segovia, la consecución de significativos premios en concursos y certámenes nacionales e internacionales o la cálida acogida del trabajo discográfico recogido en Nostalgias son grandes hitos en su trayectoria que he tenido la suerte de compartir.
                Pero eso no es lo más importante, pues hoy lo que quiero es recordar todas aquellas vivencias únicas que gracias a la idiosincrasia de la tuna he tenido la oportunidad de vivir: los largos pasos -nunca perdidos- por solitarias calles en horas intempestivas a la búsqueda de un balcón bajo el que cantar a la amada, madre, abuela o vete a saber qué parentesco de un transeúnte antojado, tantas intimidades hogareñas espontáneamente abiertas en las noches de ronda, tantas, tantas risas y alegrías en centenares de celebraciones, las reconfortantes charlas con verdaderos amigos en inolvidables viajes llenos de aventuras y descubrimientos.... Y también la oportunidad del amor, pues en una noctámbula ronda conocí a la mujer que amo y es madre de mi hijo.
                Por eso, hoy que mi capa ya es caída, quiero dedicar este himno "tunil" para felicitar, homenajear y agradecer a mi hermano Fernando Hidalgo, Mariano Alba, Miguel y Enrique de Benito, Juan Gómez de Caso, Ismael Calera, Antonio Carabias, Luis Isabel, Antonio Tanarro, Boni (no recuerdo el apellido) y Julio Candeira, los pioneros de hace treinta años, a todos los que se unieron después para hacer que la Tuna Universitaria de Segovia fuera única y, cómo no, a los amigos hechos y a cuantos en algún momento se han reconfortado y alegrado cantando con la Tuna.  

                ¡Aúpa Tuna! 

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Ilidio Hidalgo

soledad