lunes, 9 de abril de 2012

Llama viva en la noche oscura




Llama viva en la noche oscura


30 Semana de Música Sacra de Segovia
Amancio Prada, guitarra y voz
Hilary Fielding y Rafael Domínguez, violonchelos
Escolanía de Segovia
María Luisa Martín, directora de la Escolanía
El Cántico Espiritual y otras canciones de San Juan de la Cruz
Iglesia de San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga

Luis Hidalgo Martín

             La trigésima edición de la Semana de Música Sacra se ha caracterizado por la emoción; y de extrema emoción podría calificarse el concierto de clausura protagonizado por Amancio Prada y la Escolanía de Segovia unidos para interpretar una vez más, pero siempre como si fuese la primera, el Cántico espiritual que, con los versos de San Juan de la Cruz, el gran músico leonés    compusiera y estrenara en nuestra ciudad hace ahora treinta y cinco años.
            Con todas las entradas agotadas, la sentida actuación acontecida en la iglesia de San Juan de los Caballeros maravilló por la sencillez con la que fue dicha esa simbiosis perfecta de palabra y música que supone tanto el Cántico espiritual como las cuatro canciones que, también sobre poemas del poeta de Fontiveros, completaron el programa.
            La puesta en escena, de la que fue responsable Andrea Isasi, permitió un movimiento y disposición de la dúctil Escolanía que sirvió para crear imágenes de gran belleza y hondo efecto que, sin renuncia alguna a cierta deliciosa ingenuidad, contribuyeron a la evocación de la noche oscura y al realce del mensaje del Cántico. Una escenografía que relacionándola con la figura de San Juan de la Cruz, adjetivaría de descalza y efectiva. Epítetos estos que podrían aplicarse también al aspecto interpretativo, pues con el mero acompañamiento de dos violonchelos, la escolanía y la guitarra y voz del propio Amancio Prada, se consiguió una variedad de color y expresión verdaderamente abrumadora.
            La elección de tres instrumentos de tesitura grave aportó una gran cohesión al sonido instrumental que se benefició además de una sonorización discreta pero que igualaba el volumen de los arcos con la pulsación guitarrística, el diálogo a tres bandas entre violonchelos y guitarra creó momentos de auténtica magia en una música tan profunda y sugestiva como el texto en el que se funde. La continua variación rítmica, siempre al servicio de la palabra, la infatigable modulación armónica, la constante alternancia entre el modo mayor y menor y una línea melódica que, desde la estilización, recuerda ciertas formas populares definen el estilo de la composición, la cual reserva a las preciosas y disciplinadas voces de la Escolanía algunos de sus momentos más candorosos.
              Pero sin duda la parte del león fue la correspondiente a Amancio Prada, ese moderno y selecto juglar, enamorado de los romances como demostró abriendo el concierto con el del Conde Arnaldos, que aparte de hacer gala de una prodigiosa memoria, tocar la guitarra con absoluta maestría y musicalidad, es dueño de una prodigiosa voz, grande en extensión, con unos graves aterciopelados, un registro agudo intenso y brillante, altamente expresivo y una dicción clarísima, capaz de alumbrar con llama viva todos los detalles del texto.
            Tres sugestivas propinas, la última con el público convertido en coro, cerraron un concierto lujoso, hermoso y de emoción a flor de piel.
             
           

martes, 3 de abril de 2012

Seducción

Seducción


30 Semana de Música Sacra de Segovia
Vocalia Taldea. Coro femenino
Cristina Saldías, piano
Basilio Astulez, director
Obras de Sarasola, Ugalde, Orbán, Pamintuan, Ibáñez, Alcaraz, Sato y Chilcott
Iglesia de San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga

Luis Hidalgo Martín

             Hasta ahora nunca había sucedido que en una misma edición de la Semana de Música Sacra tuviésemos la suerte de contar con dos agrupaciones, una de voces graves y de agudas la otra, de excelente calidad ambas y dedicadas a fascinantes programas  con música de los siglos XX y XXI. Una magnífica oportunidad para, más que comparar, disfrutar de dos formas distintas de hacer llegar la música al corazón.
            El coro femenino Vocalia Taldea formado por cantantes de las tres provincias vascas y brillantemente dirigido por su fundador Basilio Astulez fascinó al auditorio de San Juan de los Caballeros con la sensualidad de su expresión y un programa interesantísimo que supuso un maravilloso regalo para el oído. 
            Un Pater Noster y un Ave Maris Stella de Xabier Sarasola y Eva Ugalde abrieron el concierto creando un clima de beatífica belleza que sirvió de preludio para la Missa nº 6  de Gyorgy Orbán. Esta obra en la que cada número desarrolla una estética diferente, en una especie de suite moderna que confiere gran variedad pero que también resta unidad a la estructura general, brindó oportunidad para que las voces desplegaran un magnífico trabajo dinámico y una sugerente belleza tímbrica. El impresionista Kyrie y el Benedictus gozaron de gran dulzura melódica y muy relevante en la trasparencia del bachiano Agnus Dei fue la aportación de la pianista Cristina Saldías.
            La primera parte se cerró con una genial obra de enorme fuerza expresiva y descriptiva: Crucifixus de John Pamintuan. Una verdadera bofetada de poliritmia, reiteración, cromatísmo y dureza interválica que genera un sonido cruel y tortuoso que sólo una gran dirección y técnica vocal pueden crear.     
            En la segunda parte pudimos disfrutar de dos expresivos Ave María de Francisco Ibáñez-Iribarría y Kentaro Sato, de un Nunc Dimittis de Albert Alcaraz que resulto de una delicadeza extrema por la belleza de la composición y la cohesión y dulzura de las voces maravillosamente empastadas con el piano; y de la preciosa A little Jazz Mass de Bob Chilcott donde el encanto del jazz, la seducción interpretativa del coro y la pianista y una dirección entusiasta y fresca fueron de la mano para crear momentos mágicos absolutamente inolvidables.
            La repetición del delicioso Kyrie de la misa de Chilcott en agradecimiento a los aplausos del público puso fin a un concierto para recordar.   

¿Qué es música sacra?

¿Qué es música sacra?


30 Semana de Música Sacra de Segovia
Aswat-Voces
Karima Nayt, voz
Juan Gómez, guitarra
Fredrik Gille, percusión
Erik Rydvall, nyckelharpa
Iglesia de San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga

Luis Hidalgo Martín

            ¿Qué es música sacra?
            Aunque tan magnífico dilema, que desde hace siglos es fuente de continua polémica, no va a ser resuelto en estas modestas líneas, no quiero desaprovechar la oportunidad para dar mi opinión. Creo que la música sacra se desarrolla en dos planos que, aunque paralelos, a veces están estrechamente interconectados: uno objetivo y otro subjetivo. En el primero se incluiría toda la música hecha en alabanza a Dios y su obra, independientemente de la también polémica diferenciación entre música litúrgica y religiosa, mientras que en el segundo se presentarían aquellas músicas que aunque no hayan sido creadas con una motivación o intención religiosa, sirven al oyente para la recreación espiritual o la reflexión sobre lo divino. Como puede observarse el primer plano queda definido por la intencionalidad del compositor y el segundo por la asimilación o reacción del oyente; sin duda dos vías complementarias.  
            Ésta introducción intenta responder a la pregunta sobre si el concierto de Aswat-Voces se adaptaba a un ciclo de música sacra. Creo que desde el campo objetivo no era así, pero desde el subjetivo la cosa puede cambiar y cada uno deberá dar su respuesta. Cuando escuchaba el concierto mi opinión subjetiva hubiera sido negativa, pero mientras escribo y recuerdo la belleza tímbrica y las variadas inflexiones de la voz de Karima Nayt, los exóticos arpegios  de la guitarra flamenca de Juan Gómez, los intrincados ritmos del percusionista Fredrik Guille, o la sugerente sonoridad del infrecuente nyckkelharpa o viola de teclas de Erik Rydvall, siento que me  reconforto. También me produce alegría evocar la mezcla de estilos tan dispares como el vals francés, la rumba, la canción árabe tradicional, la música sefardí o  el folklore sueco, que transmitieron una gran sensación de universalidad en manos de estos músicos de nacionalidad argelina, sueca y española capaces de convertir la interpretación en un acto de comunión. Y también me emociona y da esperanza esa demostración de, no sé si respeto, bondad, humanidad, o todo a la vez, cuando de pronto se hace el silencio, expectación, tensión, uno de los intérpretes reconoce haberse quedado en blanco, abrumado pide perdón, el público aplaude y... la vida sigue.
            Releo el párrafo anterior y encuentro palabras como: alegría, reconforta, universalidad, comunión, emoción, esperanza, perdón, respeto, bondad, humanidad y vida. Sí, ahora creo que algo sacro aconteció con la música de Aswat-Voces.   

Viaje de los sentimientos

Viaje de los sentimientos


30 Semana de Música Sacra de Segovia
Coro de Voces Graves de Madrid
Juan Pablo de Juan, director
Obras de Busto, Otaño, Janczak, Whitacre, Koepke, Álvarez, Schmidt, Kocsar Vila, Biebl y Andreo
Iglesia de San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga

Luis Hidalgo Martín

            El Coro de Voces Graves de Madrid actuó el viernes en la iglesia de San Juan de los Caballeros. Suponía este concierto el segundo de la Semana de Música Sacra de Segovia que en este año alcanza, nada más y nada menos, que su trigésima edición, con la que otra vez vuelve a deleitarnos con una programación muy atractiva por su diversidad y calidad.
            Aunque tenía alguna referencia, nunca había escuchado al Coro de Voces Graves de Madrid y he de confesar que tras su actuación quedé profundamente impresionado ante el dominio del espacio sonoro por esas cuarenta y una voces, singularmente coloridas, férreamente empastadas, perfectamente disciplinadas, dotadas de profunda musicalidad y, sobre todo, con una altísima capacidad para convertir el sonido en bellísima materia tangible que mágicamente fue moldeada por su director Juan Pablo de Juan.
            El programa ofrecido discurrió por obras representativas de algunos de los grandes maestros de la música sacra del siglo XX y la actualidad, pudiéndose escuchar composiciones de figuras ya consagradas como Javier Busto, Eric Whitacre, Franz Biebl o Allen Koepke, junto a otras de autores más infrecuentes como Calixto Álvarez, Josep Vila o Piotr Janczak, entre otros; además del estreno absoluto de Agnus Dei para doble coro del afamado compositor argentino afincado en España, Dante Andreo, que presente entre el público recibió una calurosa ovación por el interés de su obra y la brillante interpretación que de ella hizo el coro.
            Varios fueron los hilos conductores del concierto aunque principalmente deseo destacar dos: por una parte, la calidad homogénea de las obras pese a su variedad de procedencia y de recursos empleados, y por otra, que considero como principal, la especial incidencia en músicas definidas por el realce de la expresión, tanto desde la propia génesis compositiva como desde el aspecto interpretativo. Una expresión que se convirtió en protagonista y que como muy bien definió Juan Pablo de Juan en sus interesantes presentaciones, sugería un viaje de los sentimientos, y es que si algo caracteriza a la música sacra, venga de donde venga, es su anhelo de trascender a través de la emoción y sin duda alguna la actuación del Coro de Voces Graves de Madrid y su carismático director Juan Pablo de Juan transitó por esa vía de pasión.         
           


Ilidio Hidalgo

soledad