miércoles, 26 de febrero de 2014

Adiós a Paco de Lucía





Me llega la noticia triste de la muerte de Paco de Lucía mientras estoy editando la grabación que hice ayer del Fandanguillo de Joaquín Turina. Música de fuerte impronta andaluza, perfumada de una singular fragancia francesa, que anuncia en buena medida la fusión de ideas que décadas después caracterizará el desarrollo del flamenco y erigirá a Paco de Lucía en su principal adalid.

No es el flamenco la música que más me gusta y me declaro como el más beligerante detractor del "flamenquito" ramplón, pachanguero y barriobajero que de manera tiránica se ha impuesto en la música moderna española en busca de un éxito inmediato a la vez que efímero. Ahora dicho esto he de reconocer que admiro ese flamenco mayúsculo, soberbio, orgulloso de una tradición y abierto a la experimentación que tan bien definen figuras inmensas y lamentablemente ya perdidas como la de Paco de Lucía, Sabicas y Camarón o, aún y por muchos años en el mundo de los vivos, Carmen Linares, Arcángel, Tomatito, Vicente Amigo, Gallardo del Rey o Dani de Morón, éste entre otros muchos jóvenes con incipientes carreras de esperanzador recorrido.

Pero si hay algo que me apasiona del flamenco sin duda es su falta de complejos en la búsqueda de esos sonidos negros que Manuel Torres encontraba en la ancestral y telúrica música de Manuel de Falla, sonidos misteriosa y profundamente arraigados en la sustancia de un sentimiento común que apela a la esencia del arte y que de diferentes maneras se manifiestan en la música antigua y folklórica. También, aunque muchos no quieran enterarse, en la música castellana.

Por casualidad la semana pasada me dediqué a hacer una fructífera escucha, atenta y reposada, del disco Siroco que Paco de Lucía grabó en 1987 y en el que creo que se encuentran esos sonidos negros antes mencionados, algunos de sus momentos más personales y una magistral lección de innovación armónica y técnica guitarrística. Puro duende.

Día triste éste en el que se nos va el último que nos quedaba del gran triunvirato de la guitarra española.

Andrés Segovia, Narciso Yepes y Paco de Lucía seguirán reinando allá en el Parnaso musical.


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Ilidio Hidalgo

soledad