sábado, 25 de julio de 2009

Bienintencionado




































40 Semana de Música de Cámara
Concierto de profesores del II Curso Internacional de Música
Sergio Castro y Elvira López, violines
Patricio Díaz, viola
María Isabel Quirós, violonchelo
Manuel Tévar, piano
Obras de Piazzolla, Tévar, Schumann, Saint-Saens y Haydn
San Juan de los Caballeros

La Semana de Música de Cámara fue clausurada con un concierto a cargo de los profesores del segundo Curso Internacional de Música 'Ciudad de Segovia', que en estos días viene desarrollándose en la capital.
Aunque bienintencionada, no parece que ésta sea la mejor manera de cerrar un ciclo que ha mantenido un altísimo nivel en todas sus sesiones y que ha transitado en bastantes momentos por sendas de absoluta excelencia, especialmente en el concierto del pianista Luis Fernando Pérez.
Quizás la ausencia de nombres más conocidos entre los intérpretes y la confección de un programa sin gran entidad, con obras o fragmentos agradables pero cogidos de aquí y de allá que daban sensación de simple relleno, hizo que la afluencia de público fuera escasa. Pero si en otras ocasiones, con estos mismos mimbres, hemos podido disfrutar de conciertos memorables, cabría preguntarse qué es lo ha fallado.
En numerosas ocasiones he asistido a cursos en los que he podido comprobar cómo grandes músicos, después de dar una clase auténticamente magistral por su capacidad orientativa, estimulativa y técnica, ofrecían un concierto poco satisfactorio, o incluso decepcionante; y es que la actividad concertística es absolutamente exigente y en determinados momentos incompatible con la enseñanza.
Posiblemente la falta de concentración en el aspecto interpretativo y falta de ensayo hicieron que el desarrollo, tanto de aquellos, como de éste concierto, se redujese a una sucesión de lecturas de gran corrección técnica pero carentes de emoción.
No sería justo finalizar estas líneas sin mencionar el interés de las 'Escenas de la Puebla de Cazalla' -interpretadas al piano por el propio autor Manuel Tévar-, sugerentes y en las que se adivinan ecos profundamente españoles; y la serena atmósfera creada en el andante de uno de los más frecuentados cuartetos de Haydn, el op. 76 nº 2 'Las quintas', en claro contraste con la acertada contundencia del, casi grotesco, canon del menuetto.

Luis Hidalgo Martín

viernes, 24 de julio de 2009

Soñar música
















40 Semana de Música de Cámara
Guillermo Pastrana, violonchelo
Pedro Gavilán, piano
Obras de Penderecki, Schubert, Kovacs y Piazzolla
San Juan de los Caballeros.

Los tres últimos conciertos de la Semana de Música de Cámara han abordado, en la magnífica acústica de San Juan de los Caballeros, el repertorio camerístico puro. Superada ya la espectacularidad de las dos orquestas que abrieron el ciclo, y tras el paréntesis de la danza, la Semana se ha cerrado con los conciertos más íntimos, aquellos en los que la relación entre artista y público se acerca al terreno de la confidencialidad, sin duda la mayor maravilla de la música de cámara.
El asombroso nivel que algunos jóvenes músicos españoles ha alcanzado en los últimos años puede comprobarse en el Festival Joven que en distintos escenarios de la ciudad y la provincia se está desarrollando en estos días, pero los conciertos de la Semana de Cámara protagonizados el martes por el pianista Luis Fernando Pérez y el miércoles por el violonchelista Guillermo Pastrana, han dejado claro que ya no hablamos sólo de grandes promesas sino de una realidad que pasa por estar ante grandes músicos capaces ya de estar muy arriba en la escena internacional. El concierto de Guillermo Pastrana y el pianista cordobés Pedro Gavilán, aunque con un programa algo disperso, fue una auténtica delicia por la belleza de la música y por la musicalidad del violonchelista. Todo en él apunta a un profundo amor hacia la música que, más que tocar, parece soñar. La obra de Penderecki para violonchelo sólo con la que Pastrana abrió el concierto dio muestra ya de la amplia paleta expresiva de la que es dueño el intérprete granadino.
La encantadora Sonata Arpeggione de Schubert brindó oportunidad al lucimiento en do. El gran entendimiento entre los dos instrumentistas permitió un dialogo claro -aunque quizás abrir la tapa del piano hubiese permitido un sonido más cercano- con momentos mágicos en el Adagio central.La segunda parte se inició con otro solo de violonchelo, el Dolcissimo de Kovacs, una obra reivindicativa de la mujer en la sociedad y que es pura delicia ya por la belleza absoluta que irradia, ya por su capacidad reflexiva, o incluso por ese detalle de exigir el canto a media voz del interprete y donde Pastrana mostró un sugerente falsete. La fuerza rítmica y expresiva es una de las constantes de la música de Piazzolla y, precisamente, esos fueron dos de los factores que destacaron en la recreación que el do de andaluces hizo de El Gran Tango. De nuevo el buen entendimiento entre los músicos permitió momentos memorables, de los que el arrollador final podra ser el más destacado.
El festival de virtuosismo de unas violinísticas variaciones de Paganini se convirtió en un remanso de somnolienta placidez en la Nana de Falla, que como agradecimiento a los aplausos de un público, menos numeroso, pero igual de entusiasta que otros días, sirvieron para cerrar el concierto.

Luis Hidalgo Martín

jueves, 23 de julio de 2009

Pura esencia

















40 Semana de Música de Cámara
Luis Fernando Pérez, piano
Suite Iberia de Isaac Albéniz
San Juan de los Caballeros

Ya en San Juan de los Caballeros, el cuarto concierto de la Semana de Música de Cámara, corrió a cargo del pianista madrileño Luis Fernando Pérez que en el año del centenario de la muerte de Isaac Albéniz abordó la colosal 'Suite Iberia', obra capital con la que el compositor gerundense instala a la música española en la modernidad.
No es extraño que los pianistas virtuosos incluyan en sus programas números sueltos o incluso alguno de los cuatro cuadernos en los que se divide esta magna obra, pero las oportunidades de escuchar íntegramente la 'Suite Iberia' en concierto son verdaderamente escasas por la complejidad conceptual y técnica que entraña. Pero si son enormes y evidentes las exigencias para el pianista, asimismo hay que reconocer que el auditorio también ha de hacer un importante esfuerzo para asimilar tanta belleza y tanta sabiduría como contiene cada una de las notas de la obra. Seguramente por estas dificultades para intérprete y público es por lo que la 'Suite Iberia' se programe tan poco, y es por esta rareza por la que hay que felicitar a Luis Fernando Pérez y a la Semana de Música de Cámara por brindarnos tan especial oportunidad.
Hoy es una de esas veces en las que tengo la sensación de que la más larga lista de elogiosos epítetos que pueda utilizar siempre será inexacta para describir la interpretación de Luis Fernando Pérez. Estoy convencido de que la única forma de hacerse una idea de su talento es escuchando la música que, aparentemente de manera tan natural, es capaz de crear. Gracias a una comprensión perfecta de la partitura -de la que extrae detalles inadvertidos en otras versiones- una condición física unida a una técnica apabullante, un sonido de belleza y transparencia cristalina, una variedad inagotable de matices y una concentración que genera una atmósfera de fantástica expectación, puede decirse que su forma de hacer música es pura esencia.
Creo que no puedo destacar ningún momento por encima de otro, pues las doce piezas de que consta la 'Suite Iberia' fueron recreadas de manera absolutamente magistral, cada una con una sonoridad y un carácter propio, pero unidas todas por la sutileza expresiva que fluye de la singularidad interpretativa de Luis Fernando Pérez.
La aclamación del público tuvo como respuesta cinco propinas que en dedos del pianista tornaron en maravillosas perlas con las que poner broche a tan singular concierto.

Luis Hidalgo Martín

Talentos




























Barbara Sings The Blues
Barbara Hendricks y Magnus Lindgren Quartet
Patio de Armas de El Alcázar.


El concierto de BarbaraHendricks acompañada por el Magnus Lindgren Quartet significaba el momento más destacado del Festival Abierto.
Aunque ya por tercera vez en las últimas cinco ediciones del Festival de Segovia, la presencia de la soprano norteamericana ante el público que llenaba el Patio de Armas del Alcázar, no dejaba de ser un acontecimiento de primer orden en la ciudad, no sólo por su indiscutible calidad artística, reconocida en los más importantes foros mundiales, también por su labor humanitaria por la que ha recibido numerosos premios, entre ellos el Príncipe de Asturias o la Légion d'Honneur del gobierno francés; y por qué no? por saberse rodear de músicos de talento y calidad como los integrantes del Magnus Lindgren Quartet, que contribuyeron soberbiamente al éxito de la sesión.
Voz lírica
La cuestión de si las voces líricas son aptas para el repertorio jazzístico genera un controvertido y viejo debate entre los amantes del jazz.
Personalmente prefiero voces más pequeñas, sin impostar y de vibración libre, pero aparte de esta controversia de elección tímbrica, es cierto que si bien Hendricks no tiene el scat de Ella Fitzgerald o el fraseo de Billie Holiday, sí posee un fantástico sentido rítmico, una clarísima dicción, gran capacidad para la variedad dinámica e, indiscutiblemente, una variedad de registros y colores vocales que convierten su escucha en una verdadera aventura llena de fantásticas sorpresas y buen gusto.
Magnus Lindgren
Si el talento de Barbara Hendricks brilla en una fantástica noche en la que hasta el Alcázar se iluminó para estar a la altura de lo que acontecía en sus entrañas, el Magnus Lindgren Quartet no fue a la zaga.
Con una formación de piano, contrabajo y batería liderada desde el clarinete, saxo tenor o flauta por Magnus Lindgren, los cuatro músicos suecos dialogaron en condición de igualdad con la voz, creando una riqueza de matices sin fin y diversidad de exuberantes texturas dentro de un complejo tratamiento armónico muy en la línea del actual jazz nórdico.
Intercalados por composiciones de Magnus Lindgren o el pianista Mathias Algotsson, muy personales y a la vez evocadoras de la música brasilea o los modos de Duke Ellington, Benny Goodman y Gene Krupa, fueron transcurriendo temas clásicos como Tell me more and more, Trouble in mind, Mood Indigo, Strange fruit, God bless the child, Amazing grace o el sensual Summertime de George Gershwin, con los que los cinco grandes artistas conquistaron el corazón del público.

Luis Hidalgo Martín

lunes, 20 de julio de 2009

Sello propio



The Soloits of London, una agrupación formada por once músicos procedentes de las más prestigiosas orquestas británicas, actuaron el sábado en el Patio de Armas del Alcázar. Con un programa formado por obras clásicas del repertorio camerístico, este segundo concierto de la Semana de Música de Cámara se mostraba como uno de los platos fuertes del ciclo. Y realmente cumplió con las expectativas, pues la belleza de la música, sin complicaciones para el oyente y de gran variedad estilística, así como la maestría de los integrantes de la orquesta hicieron que el concierto resultara ciertamente suculento.
La singular sonoridad de la cuerda de las orquestas británicas está presente también en The Soloists of London, el magnífico empaste, el sonido aterciopelado y de gran dulzura, la perfecta afinación y una dinámica siempre progresiva y sin aristas, son marca de la casa y sirven para que la música, independientemente de su cualidad estilística, tenga sello propio.
La primera parte, aunque con un bello intermedio cinematográfico formado por dos famosas piezas de la película 'Henry V' de William Walton, transcurrió por una senda clásica con dos obras de juventud de Wolfgang Amadeus Mozart, el 'Divertimento' KIV 138K, y la 'Sinfona para cuerda n 10' de Félix Mendelssohn en la que a una melódica de marcado carácter mozartiano se superpone un tratamiento harmónico que claramente apunta al estilo romántico que define la madurez del compositor alemán.
'Serenade' de Edward Elgar, el celebérrimo y melancólico 'Adagio' de Samuel Barber y la no menos famosa 'Holberg Suite' de Edvard Grieg, constituyeron una segunda parte de grandes y bellos éxitos de la música de cámara de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Sin duda que la serenidad fue el aspecto más destacado de la interpretación de la 'Serenade' de Elgar, música maravillosa, sin apenas tensiones en ninguno de sus tres movimientos y que gozó de una lectura magistral.
El sentido 'Adagio' de Barber se benefició de una interpretación que optó más por la melancola que por el patetismo al que tan acostumbrados estamos. La 'Holberg Suite' es una obra de éxito no sólo por su belleza, también por la calidad de su escritura que permite momentos de lucimiento a todas las partes y por la variedad de las combinaciones instrumentales, y precisamente este aspecto es uno de los que mejor aprovechó The Soloist of London. Los diálogos entre viola y chelo de la Sarabande fueron de gran hondura, así como chispeante resultó el folklórico dúo de violín y viola del Rigaudon y profundamente expresivo el sentimental Air.
Un concierto de calidad y belleza, atributos que se repitieron en la propina, Air de la tercera suite para orquesta de Johann Sebastin Bach.

Luis Hidalgo Martín

sábado, 18 de julio de 2009

Placer de Reyes



















40 Semana de Música de Cámara

Orquesta Barroca Zéfiro

Alfredo Bernardini, oboe, flauta y dirección

Obras de Haendel, Telemann y Vivaldi

Patio de Armas de El Alcázar


En los últimos años la Semana de Música de Cámara ha dedicado su primer concierto al jazz, en esta ocasión, con una programación más acorde al sentido camerístico -aunque con alguna reserva en el espectáculo de danza- se ha optado por encargar el concierto inaugural a una agrupación de reconocido prestigio como la Orquesta Barroca Zéfiro, que en una fría noche en el Patio de Armas del Alcázar calentó el ánimo del numeroso público con un sonido de gran calidez y una apasionada interpretación.

Muy acorde al espíritu refrescante que desde el propio cartel anunciador pretende asociarse al Festival de Segovia, la orquesta italiana nos deleitó el oído con un programa titulado “Las músicas del Agua”, una selección de cuatro obras íntimamente relacionadas con el medio acuático pertenecientes a tres compositores fundamentales del barroco final como Georg Friedrich Haendel, Georg Phillip Telemann y Antonio Vivaldi.

Watermusic o Música Acuática es una de las composiciones más famosas de Haendel y una de las obras más caprichosas de la historia de la música, fundamentalmente por el hecho de su creación, pues fue compuesta para amenizar un paseo del rey Jorge I de Inglaterra surcando las aguas del río Támesis. Un deseo real que nos permite disfrutar de una obra con una variedad melódica y un juego rítmico y tímbrico que en los instrumentos originales de la Orquesta Barroca Zéfiro se convierten en pura delicia. Además la interpretación reveló de manera clara un aspecto muy interesante al diferenciar los movimientos característicos ingleses como las jigas y las hornpipes, de melodismo y sonido británico, del resto de piezas con un fraseo y una ornamentación a la italiana, poniendo así más en relieve la condición haendeliana de alemán de nacimiento, italiano de formación y británico de adopción.

Telemann es uno de los músicos más fascinantes del barroco no sólo por la calidad de su ingente obra, también por su carácter detallista y su capacidad para pintar situaciones. La Wasser Ouverture en do mayor TWV55:C3 es buena prueba de ello y de nuevo la interpretación imaginativa, desenfadada, plena de matices dinámicos y profundamente expresiva, volvió a revelar la maestría del conjunto.

En La tempesta di mare RV570 de Vivaldi volvieron a apreciarse las mismas cualidades ya apuntadas, en este caso con un tono más intimista por la reducción instrumental y con el flautista Marcello Gatti encantador por la dulzura del sonido y la frescura en la articulación.

Gran música, grandes solistas, grandes músicos para convertir la velada en verdadero placer de reyes.


Luis Hidalgo Martín

Delicioso aperitivo



Otra vez más música y danza acuden a su cita con el verano segoviano de la mano del Festival de Segovia, que en su trigésimo cuarta edición ofrece un programa fundamentalmente centrado en la música clásica, pero que reserva un lugar especial para dos géneros magníficamente acogidos por el público como el flamenco y el jazz.
Si la programación de este Festival puede quedar definida por la calidad y la variedad de propuestas, lo mismo podrá decirse del concierto inaugural ofrecido por uno de los conjuntos de metales de más prestigio en la escena internacional como es German Brass, el jueves en la preciosa plaza de San Martín.
En un ambiente sereno favorecido por una noche fantástica que invitaba a la escucha, German Brass realizó un viaje musical por diversos periodos y lugares de la historia de la música clásica en la primera parte y en la segunda una demostración de adaptación estilística a los diversos géneros de la música popular en una deliciosa y refrescante selección caracterizada por una interpretación de musicalidad exquisita y un sonido compacto y singularmente bello.
Un magnífico aperitivo para el banquete musical que se avecina.

Luis Hidalgo Martín

viernes, 17 de julio de 2009


Festival de Segovia 2009

Frescor, Música y Arquitectura

La tradición musical de Segovia es una cuestión de la que nadie duda. La Fundación Don Juan de Borbón es la encargada, desde 1996, de que este proyecto vuelva a presentarse, verano tras verano, asumiendo el reto de continuar mejorando la categoría alcanzada en pasadas ediciones. En efecto, este año, tratando de ampliar lo posible nuestras previsiones, programamos un Ciclo de Música en Órganos Históricos, Exposiciones y Cursos de Música.

Durante once días, el Festival de Segovia 09 contará con sus ya tradicionales ciclos, los de la Semana de Música de Cámara, Festival Abierto y Festival Joven.

De nuevo se han elegido como escenario los mágicos marcos arquitectónicos de la ciudad, con sus iglesias, plazas, jardines y patios. A ellos se acercará de nuevo uno de los festivales de música y danza más interesantes y con más tradición dentro del panorama nacional.

La unión entre estos espacios monumentales y la música hacen que este proyecto estival sea un éxito difícilmente superable y que la ciudad se convierta en un gran auditorio, ya tradicionalmente unido al frescor de las noches veraniegas.

La programación se reviste así de un renovado aspecto de cóctel, avanzado ya desde el cartel de esta edición, que reúne una excelente variedad de primeras figuras, diseñada para acercarse a todos los paladares y gustos.

Por tanto, con esta nueva edición esperamos poder brindar con cuantos disfrutan de la buena música, de los buenos recuerdos, de la calidad y de los espacios elegidos.

Y como no podía ser de otra manera, es nuestro deseo que el programa que ofrecemos sirva para colaborar en el esfuerzo de todos en conseguir que nuestra Ciudad sea Capital Europea de la Cultura en 2016.

Pedro Arahuetes García
Alcalde de Segovia
Presidente de la Fundación Don Juan de Borbón

miércoles, 8 de julio de 2009

Sur La Terre Comme Au Ciel











Ensemble Discantus, Brigitte Lesne

Alla Francesca, Pierre Hamon & Brigitte Lesne

Éditions Jade 2002 [58' 47] – recorded at the Église Saint-Marcel (Paris) in 2002.

en folía

Ilidio Hidalgo

soledad