martes, 29 de abril de 2014

Colores de Brasil



Comienzo una serie de publicaciones con algunas de mis críticas a lo largo de diecisiete años. Una modesta historia de los acontecimientos musicales en Segovia.

viernes, 25 de abril de 2014

Adios a Mariano Gómez, amigo y maestro del folklore segoviano



Ayer se fue Mariano Gómez, un amigo y un maestro, una de las más importantes personalidades del folklore vivo segoviano víctima de una enfermedad que le llevó a olvidar todo lo que a tantos músicos y amantes del folklore, sin quizás ser conscientes de ello, nos ha enseñado.
                Se ha ido una de las voces más potentes y recias en el canto de la jota y el más diestro acompañante de guitarra con la técnica de rasgueo y palma plana con un pulso rítmico casi metronómico, algo que hoy en día apenas nadie hace en la jota.
                Formando parte de La Ronda Segoviana, La Esteva o del grupo de danzas Emperador Teodosio, han sido cientos los escenarios, dentro y fuera de nuestras fronteras, que con él he tenido la suerte de poder compartir beneficiándome de la seguridad que transmitía desde su figura colosal. Figura que, en lo personal, he de reconocer como imprescindible en la mediación para que algunos de mis primeros conciertos y  trabajos como profesor se hicieran realidad.
                Hoy vuelvo a dos canciones emblemáticas de nuestro folklore para homenajear y siempre recordar a un querido modelo y compañero.

                Gracias Mariano.


"El Ramiletillo", una canción que de él aprendí y que con su almirez y a viva voz cantaba como nadie.





"A tu puerta está la ronda"



jueves, 24 de abril de 2014

Recuerdos de Ypacaraí



Aquí está la que, exceptuando las excelsas composiciones de Agustín Barrios, probablemente sea la canción más internacional de la música paraguaya

martes, 22 de abril de 2014

Catálogo sonoro




Catálogo sonoro

32 Semana de Música Sacra de Segovia
MuOM, Barcelona Overtone Singing Choir
Sylvan James
Moises Pérez
Joaquín Manjón
Cumie
David Sitges
Riccardo Parenti
Josep Mª Aragay
Canto de armónicos
Iglesia de San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga

Luis Hidalgo Martín

            Para finalizar, la Semana de Música Sacra de Segovia, nos propuso una apuesta arriesgada por lo inusual y desconocido. Una aventura a la búsqueda del sonido en su más absoluta pureza guiados de la mano de MuOM, Barcelona Overtone Singing Choir, un coro de cantos armónicos, o lo que es lo mismo, un coro de canto difonal, en el que, admirablemente, cada voz es capaz de cantar dos sonidos diferentes que fundidos con los emitidos por el resto de intérpretes crean un magma sonoro de difícil descripción, pero absolutamente hechizante.
            Si bien el espectáculo de MuOM en ningún momento hace referencia al repertorio sacro que se supone debe ser indispensable en un ciclo como el que nos ocupa, es cierto que su música es una magnífica invitación a la reflexión contemplativa y que la pureza de su sonido ancestral es un claro anhelo de armonía universal, por lo que si no sacra, al menos esta música sí es profundamente espiritual y perfectamente adaptada a lo que la Semana de Música Sacra puede albergar.   
            El concierto supuso una fascinante experiencia acústica que, a lo largo de algo más de una hora, transcurrió por una gran diversidad de paisajes sonoros inexplorados y que, al final, el público también contribuyó a crear. La actuación de MuOM se fundamentó en la creación de largas secuencias de acordes modulantes generadores de gran variedad de texturas y que a través del movimiento en el espacio acústico, la dinámica y la variación modal produjeron un efecto siempre cambiante sin que, paradójicamente, se perdiera la sensación de estatismo en un auténtico ejercicio de exaltación sonora.
            Ensoñación y calma son las dos palabras que primero me vienen a la mente para explicar la sensación que me produjo la escucha del catálogo sonoro desplegado por MuOM. Una magistral recreación de sonidos inspirados en tradiciones milenarias asiáticas combinados con lo que podría ser un homenaje a toda la historia de la música universal al incluir sonoridades puntuales que perfectamente podrían haber sido extraídas de los antiguos cantos chamánicos sinagogales, gregorianos, de almuédano o de composiciones que irían desde Perotin a Schnittke o Kancheli pasando por Gesualdo o Stockhausen.    
            Fantástico MuOM no sólo por la singular exhibición de una complejísima técnica vocal, también por la demostración de audición activa de los intérpretes y por su fantasía para crear belleza.
            Sorpresivo y feliz final para una Semana de Música Sacra caracterizada, un año más, por el variado interés de sus propuestas.
             





      

lunes, 21 de abril de 2014

¡Bienvenidos, sufrimientos!




¡Bienvenidos, sufrimientos!


32 Semana de Música Sacra de Segovia
Hippocampus
Rachel Elliott, soprano
Kerstin Linder-Dewan, violín barroco
Jordi Comellas, viola da gamba
Alberto Martínez Molina, clave y órgano
Obras de Johann Sebastian Bach
Iglesia de San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga

Luis Hidalgo Martín

            Cuando pienso en compositores de música sacra, inmediatamente surgen tres apellidos: Palestrina, Victoria y Bach. Los dos primeros, cumbres del Renacimiento, cultivaron una música exclusivamente destinada al rito católico y profundamente imbuida del espíritu de la Contrarreforma, mientras que Bach, luterano ortodoxo, supo adaptarse tanto a las exigencias del más ferviente pietismo como a las del catolicismo, para el que compuso algunas de sus más célebres composiciones como la Misa en Si menor. El hecho de que Bach se expresase en una estética barroca, practicase la música profana y que fuese un consumado maestro en la composición instrumental hace que sus creaciones sacras resulten más humanas y apasionadas sin por ello perder un ápice de misterio y misticismo. Y dicho esto creo que es fácil adivinar mi preferencia por Johann Sebastian Bach como compositor de música sacra.
            Con éstos antecedentes y sabiendo que el cuarto concierto de la Semana de Música Sacra de Segovia era un monográfico de Bach con arias de cantatas y música de cámara en manos de Hippocampus, un grupo de reconocido prestigio internacional especializado en la interpretación de música barroca, no es de extrañar que desde hace semanas la fecha estuviese especialmente marcada en mi agenda.
            Y las expectativas no se vieron defraudadas. Sin duda que el concierto fue sublime por la selección de obras, por la interpretación y por el respeto y silencio del público que favoreció las condiciones para la grabación de audio y vídeo realizada para su difusión en internet.
            Las interpretaciones camerísticas fueron de una gran claridad, muy bien balanceadas en presencia instrumental, preciosas en el aspecto tímbrico, estilizadas en el fraseo y bien diferenciadas en carácter, más impulsivas y fantasiosas las protagonizadas por el violín y contenidas las destinadas a la viola da gamba.
            Las mismas prestaciones pudieron disfrutarse en las arias de cantatas donde los instrumentos colaboraron con la límpida, bien articulada y expresiva voz de la soprano Rachel Elliott para obrar prodigios interpretativos como los conseguidos en Hochster, mache deme Güte de la cantata BWV 51 (una de las más bellas y mejor construidas melodías de la producción bachiana) o Bereite dir, Jesu de BWV 147 con su continuo fluir de tresillos.
            Para agradecer los aplausos Hippocampus nos regaló el aria de soprano de la cantata BWV 58 que puede ser traducido como Soy feliz con mis sufrimientos. Si los sufrimientos han de ser conciertos como este, bienvenidos sean los sufrimientos.
             
           

                 

domingo, 20 de abril de 2014

Tradición coral, un ejemplo a seguir




Tradición coral, un ejemplo a seguir


32 Semana de Música Sacra de Segovia
Brandford High Schol Choral
Cathyann Roding, directora
Obras de Holmes, Allbrecht, Victoria, Palestrina, Ticheli, Schwartz, Duruflé, Grossi, Hassler, Lauridsen, Dawson y anónimos tradicionales
Iglesia de San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga

Luis Hidalgo Martín

            La tercera sesión de la Semana de Música Sacra de Segovia corrió a cargo de Brandford High Schol Choral, una agrupación estadounidense de noventa voces mixtas juveniles que muy bien representan la amplia y envidiable tradición coral norteamericana y de numerosos países europeos donde cualquier universidad, instituto, colegio o parroquia se precia de tener un coro en el que se cultiva el canto polifónico. Aunque Segovia goza de una relativa buena salud gracias a unos cuantos coros que constituidos como asociaciones culturales, frente a viento y marea, intentan difundir la práctica polifónica, en el conjunto de España llama la atención que desde las instituciones educativas no sólo no se fomente, sino que tienda a erradicarse, una práctica que -aparte de su incuestionable valor pedagógico y artístico- fomenta la socialización, el esfuerzo, la disciplina, la igualdad y el trabajo en equipo como ninguna otra disciplina artística ni deportiva. Igualmente cuesta creer cómo la iglesia abandona uno de sus principales patrimonios artísticos, que en los últimos mil quinientos años ha protagonizado todas las vanguardias musicales, para sustituirlo por un canto no sólo de escaso valor estético, también espiritual, donde la polifonía queda limitada a terceras paralelas acompañadas de desacompasados rasgueos guitarrísticos. Sinceramente creo que el canto, la guitarra y los fieles merecen mucho más.
            Por esto es por lo que el concierto de Branford High School Choral debe ser aplaudido, admirado y acogido con alegría. Cierto es que las voces en el conjunto no eran de lo mejor, que el equilibrio y la mesura en una agrupación de noventa jóvenes no son fáciles de conseguir y que el programa planteaba cierto batiburrillo donde se mezclaban churras con merinas y en el que los latines salían claramente perdiendo. Pero las voces individuales eran dueñas de naturalidad, personalidad y estilo, algunas páginas del repertorio, como Ave María de Lauridsen o  Earth Songs de Ticheli, fueron de gran belleza mientras que gracia, espontaneidad y fluidez rítmica en las canciones americanas marcaron la interpretación.
            Pero lo mejor fue ver y escuchar a noventa chicas y chicos de diferentes razas y condiciones unidos para hacer música, sin complejos, con orgullo, alegría y entusiasmo. 
            Otro ejemplo a seguir.     

sábado, 19 de abril de 2014

La cara amable




La cara amable


32 Semana de Música Sacra de Segovia
Escolanía de Segovia de la Fundación don Juan de Borbón
Rodrigo de Luis, piano
José Vicente Fernández, contrabajo
Rodrigo Muñoz, batería
Mª Luisa Martín, directora
Obras de Haydn, Leavit, Sarasola, Rutter, Elberdin, Alcaraz, Caccini, Shaw  y Chilcott
Iglesia de San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga

Luis Hidalgo Martín

            Desde su creación en 1997, los conciertos de la Escolanía de Segovia han despertado siempre una gran expectación entre los aficionados, que movidos por el interés de los programas presentados y por la constante mejora de calidad del conjunto han mostrado un apoyo y cariño especial a una formación  que, sin temor a caer en la exageración, creo poder designar como el buque insignia de la música clásica segoviana.
            Con mucha frecuencia, tendemos a relacionar la música sacra con lo oscuro, tortuoso, e incluso macabro, y pronto se nos vienen a la mente las imponentes sonoridades de numerosos Requiem, Stabat Mater, Responsorios de Tinieblas, Pasiones... sin apenas recordar que también existe un repertorio de gran serenidad, luminosidad y alegría. El concierto de la Escolanía de Segovia apostó por esta última vertiente y personalizó la cara amable de la música sacra en un programa que, con las únicas excepciones de Laudate Pueri de Michael Haydn y Ave Maria de Giulio Caccini, transcurrió por obras actuales.
            En un fluido transcurso de transparencia y belleza vocal fueron sucediéndose las nueve perlas musicales de compositores como Josu Elberdin, Xabier Sarasola, John Rutter o Albert Alcaraz que desembocaron en el precioso diamante representado por A Little Mass Jazz de Bob Chilcott, en donde la adición de un trío de piano, contrabajo y batería contribuyó a acrecentar la magia.
            Aparte de la candidez que la contemplación y escucha de los jóvenes cantores transmite, uno de los principales valores de la Escolanía es la seguridad y convicción de sus interpretaciones, donde nada queda al azar y se adivina un trabajo bien meditado y claramente transmitido, mérito que sin ninguna duda recae en la labor de su directora María Luisa Martín.
            El sorpresivo inicio del concierto con un canto a la Virgen desde el fondo de la nave de San Juan de los Caballeros, la calma del Pater noster  de Sarasola sobre el piano de Rodrigo de Luis  -que en todo el concierto arropó con acertado mimo y discreción las voces- la dulzura del bellísimo cántico de Simeón en Nunc Dimitis de Alcaraz y la pureza tímbrica y emotiva en el Agnus Dei de la misa de Chilcott, unido a las elegantes y mesuradas coreografías que dibujan una sonrisa en el ánimo del oyente, fueron algunas de las exquisitas delicias servidas por los entusiastas y admirables jóvenes cantores de la Escolanía de Segovia, capaces de hacer realidad la ilusión.
            Magnífica lección para los tiempos que corren.  

           
                 

            

viernes, 18 de abril de 2014

La sabiduría de los patriarcas



La sabiduría de los patriarcas


32 Semana de Música Sacra de Segovia
Coro del Patriarcado de Moscú
Anatoly Grindenko, director
Obras de Rachmaninov, Chesnokov, Tchaikovsky, Grechaninov y anónimos
Iglesia de San Juan de los Caballeros - Museo Zuloaga

Luis Hidalgo Martín

            Desde hace treinta y dos años la Semana de Música Sacra de Segovia es una de las más características e ineludibles citas de la Semana Santa de nuestra provincia. A pesar de las dificultades y con una ligera reducción en el número de sesiones, un año más podemos decir que, afortunadamente, seguimos contando con un ciclo excepcional que invariablemente permite a nuestros oídos disfrutar de algunos de los más bellos y misteriosos sonidos creados por el hombre en los últimos dos mil años, además de suponer una magnífica invitación a la reflexión, independientemente de cuanta y cual sea la creencia religiosa de cada uno.
            La variedad siempre ha sido una de las señas de identidad de este ciclo que en su sesión inaugural quiso ofrecer uno de los platos fuertes de esta edición de 2014 con el concierto del Coro del Patriarcado de Moscú en un programa consagrado a la música ortodoxa rusa de los siglos XVI al XX.
            A lo largo de la historia de la Semana de Música Sacra han sido numerosas las ocasiones en las que se ha podido saborear las bondades de la música ortodoxa en las voces de conjuntos que siempre se han distinguido por su magnífica musicalidad, pero quizá sea el Coro del Patriarcado de Moscú quien haya situado el listón en su punto más alto por el equilibrio entre calidad artística y programática.
            La primera parte, dedicada a composiciones anónimas de los siglos XVI y XVII, fue la más interesante por enfrentarnos a un repertorio realmente infrecuente, de sonido oscuro y profundo y sobrecogedora expresión, en donde el diminuendo de cierre sobre los acordes suspendidos del canon eucarístico Anáfora marcó un momento de belleza indefinible y excepcional.
            Las impresionantes condiciones vocales de conjunto y solistas alcanzaron su máxima expresión gracias a las creaciones de los grandes clásicos del repertorio ortodoxo que definieron la segunda parte del concierto. Obras más habituales como Bienaventurado el hombre  de Chesnokov, Anáfora de Rachmaninov o Nos postramos ante ti de Chaikovsky, entre otras, sirvieron para que el mesurado gesto de Anatoly Grindenko transformase las once soberbias voces en una masa dúctil de infinitas posibilidades dinámicas que, desde las abisales notas de los bajos hasta las etéreas alturas de los tenores, transitó por un camino en el que prodigiosamente dulzura y calidez convivieron con la fuerza del metal.
            Demostración de sabiduría de unos verdaderos patriarcas del canto.     
                 
            

jueves, 17 de abril de 2014

¡200.000 visitas!





El pasado lunes este blog alcanzó las 200.000 visitas. 
Gracias a todos los que en alguna ocasión habéis pasado por aquí.


Ilidio Hidalgo

soledad