martes, 26 de julio de 2016

1, 2, 3... Barroco







          El Trío Audi Alteram fue el encargado, el lunes en la Catedral, de inaugurar la Semana de Música de Cámara. Un ciclo que en su cuadragésimo séptima edición, insertada dentro del Festival de Segovia,  se muestra un tanto descafeinado por la reducción de sesiones y la escasa presencia de representativas formaciones camerísticas.

            En un mágico espacio de luz y color como es el de la catedral a la hora de la caída del sol, el Trío Audi Alteram, integrado por flauta, fagot y órgano, ofreció un sólido repertorio especialmente centrado en el primer barroco. Aunque denominado como trío, pocas fueron las obras en las que el conjunto instrumental presentó este tipo de formación, pues en la mayoría de casos las obras fueron interpretadas a solo o en dúo.

            Entre los solos destacaron la Fantasia contraria en sol para órgano de Jan Pieterszoon Sweelinck, soberbia en su compleja textura polifónica perfectamente articulada por el organista Petrus Paukkunen; la Toccata 7 del compositor genovés Michelangelo Rossi, impresionante por el exacerbado uso del cromatismo en el pasaje final que precipita la música en un vertiginoso salto temporal de tres siglos hacia el futuro; o el Ricercare de Il Dolcimelo de Aurelio Virgiliano en el que con la flauta tenor, María Martínez Ayerza, mostró su virtuosismo en los requerimientos del stylus phantasticus.   

            Dentro de las obras interpretadas a dúo destacaron el Tiento de dos tiples de séptimo tono para flauta soprano y órgano de Francisco Correa de Arauxo, compositor que durante sus últimos catorce años de vida ejerció en esta catedral segoviana, o Vestiva i colli de Bartolomé de Selma y Salaverde, en la que la exigente parte del fagot barroco de Petri Arvo quedó oscurecida por un descompensado balance sonoro con el órgano.

           Las bellísimas glosas de Diego Ortiz sobre la maravillosa composición de Pierre Sandrin Doulce memoire, una de las grandes obras del Renacimiento, mostraron diferentes combinaciones de trío que aportaron frescura y color al carácter nostálgico de la música. Una nueva combinación de trío a dos flautas y órgano en la Sonata quarta sopra l'aria di Ruggiero de Salamone Rossi cerró en forma de variaciones un concierto con una buena asistencia de público.  

                                                                                      
 Luis Hidalgo Martín



47 Semana de Música de Cámara
En torno al órgano
Trío Audi Alteram
Petri Arvo, fagot barroco y flautas dulces
María Martínez Ayerza, flautas dulces
Petros Paukkunen, órgano
Obras de Mealli, Correa de Arauxo, Sweelinck, Virgiliano, Selma y Salaverde, Sandrin, Ortiz, Rossi y Gesualdo.
Órgano de la Epístola de la Catedral de Segovia











Ilidio Hidalgo

soledad