miércoles, 23 de julio de 2014

Ministriles





Ministriles


45 Semana de Música de Cámara de Segovia
Ministriles de Marsias
Fernando Sánchez, bajón y bajoncillos
Javier Artigas, órgano
Obras de Correa de Arauxo, Selma y Salaverde, Ximénez, Sweelinck, Aguilera de Heredia y Kerll
Catedral de Segovia

Luis Hidalgo Martín

            Ministriles de Marsias, en formación reducida a dúo de bajón y órgano, fueron los protagonistas del concierto Sones desde los balcones que dentro de la Semana de Música de Cámara de Segovia ofreció una interesante panorámica de la época de esplendor del bajón, aquella que va desde mediados del siglo XVI hasta los albores del XVIII, aunque tal y como en las notas al programa nos cuentan Ministriles de Marsias, en algunas capillas catedralicias de la geografía peninsular ibérica, el uso del bajón perduró hasta bien entrado el siglo XX. No sé si habrá composiciones para el instrumento que daten de fechas tan recientes, pero de ser así, la inclusión de alguna de ellas hubiera podido aportar variedad a un programa con obras de gran calidad pero excesivamente centrado en repertorio perteneciente al primer barroco.
            Como suele ser frecuente en la sesión que todos los años la Semana de Cámara reserva a la música organística, el concierto convocó a una gran cantidad de público que durante una hora escuchó en respetuoso silencio las interpretaciones del dúo.
            Desarrollado en el órgano de la Epístola, comenzó el concierto con Tercer tiento de sexto tono sobre la primera parte de la Batalla de Morales, una composición de Francisco Correa de Arauxo, que ejerció durante catorce años en esta catedral y cuyos restos reposan a escasos metros del órgano, por lo que siempre la resonancia de sus composiciones en este lugar tienen una emoción especial añadida.
            La segunda obra fue la Fantasía per basso solo de Bartolomé de Selma y Salaverde, que pasa por ser la primera obra escrita para el instrumento, y en la que los dos intérpretes consiguieron un magnífico equilibrio sonoro creando la ilusión de ser el bajón un registro más del órgano.
            En estricta alternancia de obras solistas de órgano con otras en las que este pasaba a ser acompañante, o mejor dicho, colaborador del bajón, el concierto transcurrió por sucesivas piezas de gran atractivo en la registración como la Ensalada de Sebastián Aguilera de Heredia, suntuoso colorido y solemne melodía en Discurso de medio registro de tiples de segundo tono por Dsolre de Arauxo, o profundo ensimismamiento y densa textura polifónica en Fantasía cromática a 4 de Jan Pieterszoon Sweelinck, muy representativa del estilo organístico de los Países Bajos y muy adecuada como punto de contraste con las piezas ibéricas.    
            La célebre y espectacular Battalla, siempre atribuida a Juan Bautista Cabanilles y ahora presentada como de Johann Caspar Kerll (que sirve además como modelo y base para la más popular composición de Cristobal Halffter) propició el punto culminante de la interpretación organística, mientras que la suite de temas de carácter popular Tonos de Palacio, recogidos por Francisco de Tejada en 1721, brindaron la oportunidad de escuchar al bajoncillo en brillante conjunción con el órgano en temas de tierna ingenuidad pastoril y sabrosas variaciones de danza sobre la folía o marizápalos.  
            Los aplausos del público fueron agradecidos con el bis de Marizápalos poniendo fin así a un concierto interesante en lo musicológico pero un tanto sobrio por la dominante igualdad estilística.
  



Órgano de la Epístola



Órganos del Evangelio y la Epístola


Vidriera de Francisco Herránz en la Catedral de Segovia



Catedral de Segovia


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Ilidio Hidalgo

soledad